Para las y los habitantes de la Región de Aysén, la transparencia no es solo un trámite administrativo, sino la herramienta concreta para saber cómo se invierten los recursos que afectan directamente su vida cotidiana, desde los servicios básicos hasta el desarrollo del territorio. En este contexto, la Municipalidad de Aysén obtuvo un 96,9% de cumplimiento en la última fiscalización de transparencia activa del Consejo para la Transparencia (CPLT), una cifra que, si bien es alta, deja una brecha que impacta el derecho ciudadano de vigilancia.
El proceso de fiscalización revisó el cumplimiento de las obligaciones del Título III de la Ley de Transparencia, verificando la disponibilidad y actualización de los antecedentes en las plataformas municipales. El alcalde Luis Martínez valoró el resultado y destacó el trabajo de los funcionarios, asegurando que esto garantiza el buen uso de los recursos y evita la corrupción. “Estamos satisfechos… cumplimos en un 97% con la entrega de información, de mantener publicados nuestros actos administrativos y garantizar a la ciudadanía el buen uso de los recursos y también evitar cualquier acto de corrupción dentro de nuestro municipio”, expresó la autoridad, responsabilizando a sus equipos de este logro.
Según el informe del CPLT, no se constataron infracciones en materias sensibles para el bolsillo comunal como el presupuesto asignado, las modificaciones presupuestarias, la ejecución presupuestaria y los gastos de representación, protocolo y ceremonial. Sin embargo, el propio reconocimiento de que existe un 3,1% de incumplimiento plantea una interrogante crítica: ¿qué información o actos administrativos están quedando fuera del escrutinio público en esa porción no fiscalizada o pendiente?
La coordinadora del área de Transparencia y secretaria municipal, Nancy Contreras, apuntó a que el objetivo es alcanzar la totalidad. “Desde la Secretaría Municipal y la Coordinación de Transparencia queremos obtener el 100% y no decaeremos ni escatimaremos esfuerzos hasta alcanzarlo y, una vez logrado, mantenernos. Somos capaces de hacerlo y lo lograremos”, afirmó, reconociendo implícitamente que el actual 96,9% es insuficiente para un acceso pleno a la información.
A la espera de futuras fiscalizaciones que verifiquen el cumplimiento de las normas, la deuda pendiente sigue siendo ese 3,1% invisible. Mientras el municipio celebra su resultado, la ciudadanía de Aysén sigue a la espera de que la transparencia sea total, porque el derecho a fiscalizar los recursos públicos y el territorio no admite medias tintas ni porcentajes incompletos, según se mencionó en Diario Regional Aysén.

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