Categoría: Actualidad

  • La poda bonsai del Estado: ¿Qué queda para los chilenos?

    La poda bonsai del Estado: ¿Qué queda para los chilenos?

    Según información de El Divisadero, los recortes presupuestarios no solo son un ejercicio de austeridad, sino una poda estilo bonsai que limita el crecimiento del Estado. En la Región de Aysén, donde la educación y la cultura son pilares de la identidad local, el cierre de programas como “Yo elijo mi PC” impacta a jóvenes en zonas alejadas, donde el acceso a tecnología es un privilegio. La reducción de 4.176 horas pedagógicas en Servicios Locales de Educación Pública significa profesorcesantes que, en comunas como Coyhaique o Puerto Aysén, deben buscar alternativas para sustentar sus familias. En el ámbito cultural, el recorte del 25% al programa de Sitios de Memoria y el 97% en transferencias del MOP para obras culturales dejan sin fondos a espacios como el Museo de la Memoria, un actor clave para preservar la historia en la región. La Salud tampoco es inmune: la reducción de recursos operacionales en más de 80 hospitales afecta la atención en centros de salud de la Aysén, donde la falta de insumos y personal médico ya es una realidad. La contradicción surge cuando empresas privadas, tras sus crisis, recurren al Estado para resolver sus problemas, mientras este último, reducido a un árbol ornamental, carece de raíces para responder. La consecuencia es una población más vulnerable, con menos derechos garantizados y más dependiente de soluciones que no siempre llegan. Lo que falta es un Estado que no solo administre, sino que cobije y fomente el bienestar colectivo, especialmente en regiones como la Aysén, donde la desigualdad se agudiza con cada corte.

  • El termo que recuerda el alma de la Patagonia: un objeto que cargó historias de trabajo y carretera

    El termo que recuerda el alma de la Patagonia: un objeto que cargó historias de trabajo y carretera

    Las cosas tienen vida propia, todo es cuestión de despertarle el ánima. Así lo expresó Gabriel García Márquez en “Cien años de soledad”, pero en la Región de Aysén, ese ánima cobrar vida a veces se encuentra en un termo de metal. Este objeto, aparentemente sencillo, ha sido compañero de quienes construyeron la Carretera Austral, llevando café a trabajadores en caminos nevados y pueblos aún sin electricidad. El termo de mi padre, un armatoste indestructible de marca “Thermos”, no solo alimentó el cuerpo, sino también la memoria de una época en la que la Patagonia era un territorio de esfuerzo manual y aislamiento. En un contexto donde la llegada de turistas y el auge de la inversión inmobiliaria han transformado la región, estos objetos personales se convierten en archivos vivos de una identidad territorial que aún resiste. El termo, con su cobertura plástica tipo caja de herramientas, simboliza la resistencia de quienes, con herramientas simples, construyeron la infraestructura de una región que hoy busca atraer turismo. Según se mencionó en Viento Patagón, este tipo de objetos no solo son prácticos, sino que también actúan como puentes entre el pasado y el presente, recordando a las comunidades locales que su lugar no es solo un destino turístico, sino un hogar con historias y necesidades concretas., según se mencionó en El Divisadero.

  • Migraciones destina casi 12.000 millones para expulsiones en 2027

    Migraciones destina casi 12.000 millones para expulsiones en 2027

    El director nacional del Servicio de Migraciones, Frank Sauerbaum, confirmó que el presupuesto destinado para expulsiones en 2027 aumentará en un 190%, según información publicada por Dínamo. Mientras en el año actual se asignaron 4.000 millones de dólares, el próximo año se dispondrán 11.604 millones para ejecutar la medida contra la migración irregular. Este salto financiero representa una decisión clave en la política migratoria del gobierno, cuyo impacto se siente en la vida cotidiana de las comunidades locales. En la Región de Aysén, donde la migración es un tema sensible, este aumento podría reforzar la presencia de operativos de expulsión, afectando la seguridad en comunas como Coyhaique o Puerto Aysén. Las familias y negocios locales podrían verse obligadas a adaptarse a una mayor vigilancia y control, con posibles repercusiones en la estabilidad social. La atribución de este gasto a Migraciones plantea preguntas sobre cómo se distribuirán los recursos y qué servicios podrían verse priorizados o reducidos en el contexto de un aumento tan significativo. Aunque el texto no detalla los mecanismos específicos de ejecución, la cifra absoluta de 11.604 millones de dólares en 2027 refleja un compromiso con una política de expulsiones, cuyos efectos aún no se han cuantificado en la región. La falta de detalles sobre cómo se implementará el presupuesto en territorios como Aysén deja a la población con incertidumbre sobre los cambios que enfrentará en su día a día., según se mencionó en El Dínamo.

  • Muerte de un reservista durante entrenamiento en Arica: investigación iniciada por el Ejército

    Muerte de un reservista durante entrenamiento en Arica: investigación iniciada por el Ejército

    El Ejército confirmó el fallecimiento del alférez de reserva Diego Aníbal Olivares Rojo, quien murió la mañana del sábado 3 de octubre mientras se desarrollaban actividades de instrucción y entrenamiento en la ciudad de Arica. Según el comunicado de la Brigada Motorizada N°24 Huamachuco, el soldado sufrió una descompensación y fue trasladado inmediatamente al Hospital Regional Dr. Juan Noé Crevani, donde se constató su fallecimiento. La institución expresó su “profundo pesar” por la pérdida y destacó el apoyo emocional brindado a la familia. Como parte del proceso, el Ejército remitió los antecedentes a la Fiscalía Militar y activó una Investigación Sumaria Administrativa para esclarecer las circunstancias del hecho, según informó Diario Financiero. Este deceso ocurre en una unidad militar que, en 2019, también perdió a un conscripto durante marchas de instrucción en la zona cordillerana del norte, un antecedente que resalta la necesidad de revisar protocolos de seguridad en entrenamientos. La muerte de un reservista durante actividades rutinarias plantea preguntas sobre las condiciones laborales y el riesgo asumido por los miembros del Ejército, especialmente en regiones como Aysén, donde la logística y el acceso a servicios de salud pueden ser críticos. Mientras la investigación avanza, la familia de Olivares y la comunidad militar esperan claridad sobre las causas del accidente y garantías para evitar repeticiones de situaciones similares., según se mencionó en El Dínamo.

  • DE SCHNEIDER Y PRATS AL QUIEBRE DE 1973

    DE SCHNEIDER Y PRATS AL QUIEBRE DE 1973

    Schneider defendió esa concepción hasta su muerte en 1970. Prats la continuó como comandante en jefe del Ejército durante el gobierno de Salvador Allende.
    Era la idea de unas Fuerzas Armadas profesionales cuyo deber era garantizar el orden constitucional, independientemente de quién hubiese ganado legítimamente una elección.
    Pero mientras en Chile se defendía esa doctrina, desde Washington la administración de Richard Nixon había decidido combatir políticamente al gobierno de Allende. Y aquí conviene recurrir a las palabras auténticas de Nixon, no a frases que después se le atribuyeron.
    El 17 de enero de 1972, hablando en la Casa Blanca sobre Chile, Nixon recordó la instrucción que había dado cuando Allende llegó al poder:
    “We were not to do a damned thing to help him. Absolutely nothing!”
    En castellano: “No debíamos hacer absolutamente nada para ayudarlo. ¡Absolutamente nada!” La transcripción pertenece a las grabaciones oficiales de la Casa Blanca conservadas por los archivos estadounidenses.
    Dos meses después, el 23 de marzo de 1972, Nixon fue todavía más explícito al hablar de las instrucciones que había recibido el embajador estadounidense Edward Korry. Nixon dijo:
    “He should have kept Allende from getting in.”
    Es decir: “Debería haber impedido que Allende llegara [al poder]”. En esa misma conversación llamó “son of a bitch” a Korry por haber fracasado en esa tarea. Por tanto, es importante precisar que el insulto documentado en ese pasaje no estaba dirigido a Allende, sino al embajador estadounidense.

    Los documentos desclasificados revelan algo aún más significativo. El 15 de septiembre de 1970, pocos días después de la elección de Allende, las notas del director de la CIA Richard Helms registraron la orden presidencial de “make the economy scream” —“hacer gritar la economía”— en el contexto de los esfuerzos para impedir que Allende asumiera y promover una salida militar.

    Después del golpe del 11 de septiembre de 1973, Nixon y Henry Kissinger volvieron a hablar de Chile. Cuando Nixon preguntó si aparecería la “mano” estadounidense en lo sucedido, Kissinger reconoció: “we helped them” —“los ayudamos”— y señaló que Estados Unidos había contribuido a crear las condiciones para lo ocurrido.

    Ahí está el contraste histórico que encierra aquella fotografía de los Bachelet: un oficial chileno junto a su esposa y sus hijos, perteneciente a unas Fuerzas Armadas que todavía tenían como referentes institucionales la subordinación constitucional defendida por Schneider y Prats.
    En 1973 esa tradición se quebró. Pinochet encabezó el golpe que terminó con el gobierno constitucional de Salvador Allende, mientras Alberto Bachelet, contrario al golpe, fue detenido y posteriormente murió después de haber sufrido prisión y torturas.
    Por eso, más de medio siglo después, resulta particularmente potente volver a mirar aquella fotografía: antes de la dictadura, antes de las cárceles, antes de que Michelle Bachelet llegara dos veces a la Presidencia de Chile.
    Es la imagen de una familia uniformada tomada antes de que la historia de Chile separara violentamente dos concepciones del poder militar: la del soldado subordinado a la Constitución y las leyes, y la de quienes decidieron que las armas podían reemplazar a las urnas.

  • MENOS PROFESORES, MENOS COMPUTADORES: ¿ASÍ SE PREPARA A CHILE PARA LA ERA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL?

    MENOS PROFESORES, MENOS COMPUTADORES: ¿ASÍ SE PREPARA A CHILE PARA LA ERA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL?

    El propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reconoció que la reducción cercana al 3,6% de las horas docentes máximas de los SLEP puede traducirse en desvinculaciones. Frente a las críticas afirmó: “No confundamos el derecho a educar con la obligación de emplear”.
    Estimaciones difundidas en estos días sitúan el impacto potencial en torno al equivalente de 1.800 jornadas docentes, aunque eso no significa que exista ya una cifra definitiva de 1.800 despidos sino que puede ser mayor a ese número de futuro cesantes que pasen a aumentar la estadística de cesantía en Chile solo comparable al tiempo del COVID

    Pero el ajuste no llega solo. El proyecto de Presupuesto 2027 también deja sin financiamiento explícito las Becas TIC de Junaeb, continuadoras de Yo Elijo mi PC.

    Durante 2026 esta política permitió entregar computadores a 96.100 estudiantes, junto con software educativo y conectividad. Si el Congreso aprueba el presupuesto tal como fue presentado, en 2027 no habría una nueva entrega bajo este programa.

    El Gobierno sostiene que la reducción de horas docentes responde, entre otros factores, a la menor matrícula derivada de la caída de la natalidad, y que programas como las Becas TIC han presentado problemas de implementación y evaluaciones insuficientes respecto de sus efectos en aprendizaje. Esos argumentos forman parte de una discusión presupuestaria que todavía debe resolver el Congreso.

    Sin embargo, hay una pregunta política y educativa inevitable: ¿qué ocurre con la igualdad de oportunidades cuando simultáneamente se reduce capacidad docente y se retira una herramienta pública de acceso tecnológico?

    En plena expansión de la inteligencia artificial, la automatización y la economía digital, un computador ya no puede entenderse simplemente como un regalo.

    Para un estudiante que no dispone de uno en su hogar puede ser su principal puerta de acceso a programación, investigación, plataformas educativas, herramientas de IA y competencias digitales que después serán exigidas en la educación superior y en el mercado laboral.

    El riesgo es profundizar una brecha conocida: mientras una familia con recursos puede comprar computadores, pagar conectividad y acceder a educación privada y herramientas tecnológicas, los estudiantes dependen principalmente de la educación pública y de políticas estatales tienen menos posibilidades de compensar esas diferencias.

    Ahorrar hoy en profesores y el acceso tecnológico puede significar trasladar el costo hacia el futuro.

    El debate del Presupuesto 2027, por tanto, no debería reducirse a cuántos pesos se recortan, sino a qué educación necesita Chile para que el origen socioeconómico de un niño no determine también sus posibilidades de participar plenamente en la era digital y de la inteligencia artificial.

  • Baldo Araya y la lucha por la Carretera Longitudinal Austral: Un sueño que conecta a Aysén

    Baldo Araya y la lucha por la Carretera Longitudinal Austral: Un sueño que conecta a Aysén

    Recuerdo ver caminando por la plaza de Coyhaique a un hombre de gorra y lentes. Era 1998 o 1999. Ese es Baldo Araya, el ‘loco Araya’, me dijo quien me acompañaba en ese momento. Yo había leído algunas de sus obras antes de venirme a la región, ‘Crónicas de Coyhaique’ y Aysén, siglo XXI. Pero no sabía que aquel apodo lo llevaba desde hace casi 4 décadas de ese año en el que lo veía pasear por la plaza, ensimismado en mundos llanos y lejanos, saludando a quien le saludara, caminando calles en busca de su carretera… Sí, porque Baldo Araya Uribe se hizo merecedor del apodo gracias su obstinada campaña por convencer a quienos correspondía, de la necesidad de hacer realidad la ‘Carretera Longitudinal Austral’. Una campaña que inició desde la tribuna del diario El Aisén en agosto de 1962 con el título ‘AISÉN NO TIENE COLUMNA VERTEBRAL. ¿Cuándo se hará el camino longitudinal?’. Ya como regidor de la Municipalidad de Coyhaique, Baldo Araya aceptó el desafío que una vecina del pueblo, Betty Aguirre, le impuso: hacer algo más que solo ser un ‘tapa-hoyos’. El mismo Araya dejó testimonio de este desafío en un artículo que años después escribió en El Diario de Aysén (1978): ‘Convinimos en un imposible: conseguir que se continuase la Carretera Panamericana desde Puerto Montt al sur por territorio continental. El desafío contó con testigos cuyos nombres no recuerdo. Desde ese instante la burla cayó sobre mi persona en forma más o menos generalizada’. Baldo Araya se puso a trabajar en junio de 1963 y a fines de julio ya tenía un contundente folleto con los antecedentes y fundamentos que demostraban la necesidad y la posibilidad cierta de continuar la Panamericana en una Carretera Longitudinal Austral. Su testimonio, destaca a todos quienes le ayudaron (incluyendo a los que le regalaron el apodo), le aconsejaron, lo animaron a seguir con este sueño que fue poco a poco concretándose. Así comenzó todo… con un loco regidor que aceptó el desafío de una vecina de Coyhaique. Por mi parte, escribo esta reseña, animado por otra vecina de Coyhaique, Sonnia Montecinos Araya, sobrina de Baldo. Este año 2026 se cumplen 20 años de su fallecimiento. (Referencias: Diario El Aisén, 1963; El Diario de Aysén, 1978; Saavedra, S. 2021. La Carretera Austral. Prensa e historia oral de la conectividad en Aysén. Ñire Negro ediciones), según se mencionó en El Divisadero.

  • Presupuesto 2027: las cifras que no explican por qué miles de familias en Aysén no saben si tendrán computador o beca

    Presupuesto 2027: las cifras que no explican por qué miles de familias en Aysén no saben si tendrán computador o beca

    Las movilizaciones estudiantiles de esta semana deberían ser miradas con atención por el Gobierno. No solamente por la cantidad de personas que salieron a las calles, sino porque detrás de ellas hay una inquietud bastante concreta: qué va a pasar con beneficios y políticas que durante años han formado parte de la vida cotidiana de miles de estudiantes y sus familias, según se mencionó en El Divisadero.

    El Presupuesto 2027 abrió esta discusión. La propuesta reduce en 46,71% los recursos destinados a los Liceos Bicentenario y deja sin financiamiento explícito a las Becas de Acceso a TIC, el programa que permite entregar computadores a estudiantes y que durante este año benefició a más de 96 mil escolares. Para quien mira estas cifras desde una planilla presupuestaria, probablemente se trata de una decisión asociada a prioridades y eficiencia del gasto. Para una familia, en cambio, la pregunta puede ser bastante más sencilla: ¿mi hijo va a recibir ese computador o no?

    Algo parecido ocurre con las becas Aysén y Patagonia. En nuestra región existe preocupación por su futuro y por las condiciones que tendrán estos beneficios para quienes deben salir de Aysén a estudiar. La Beca Patagonia, por ejemplo, durante 2024 llegó a casi tres mil estudiantes y está precisamente destinada a apoyar a jóvenes de la región que cursan estudios superiores fuera de ella.

    A esto se suma el aumento de 281,8 pesos por litro desde el 1 de octubre, que golpea especialmente a los hogares que todavía utilizan este combustible para calefaccionarse. La discusión se volvió todavía más sensible después de que el ministro de Hacienda señalara que el consumo en esta época era mínimo, afirmación que posteriormente reconoció que “no fue la mejor” forma de expresarlo.

    Aquí hay una lección que quizás vale la pena mirar más allá de la coyuntura. Gobernar también implica explicar las decisiones, pero explicar no significa solamente entregar cifras. Hay que conseguir que esas cifras tengan sentido para las personas que van a vivir sus consecuencias. Porque una familia no piensa en términos de variación presupuestaria. Piensa en el costo de la calefacción, en el arancel, en el traslado de su hijo, en si tendrá o no un computador para estudiar.

    Y eso es especialmente importante para regiones como Aysén, donde muchas políticas nacionales tienen efectos distintos que en Santiago. Las distancias, el costo de vivir y estudiar fuera de la región y las condiciones climáticas hacen que ciertos beneficios no sean accesorios.

    El Gobierno todavía tiene tiempo para explicar mejor sus decisiones y también para escuchar lo que está ocurriendo. El Presupuesto 2027 recién comienza su discusión en el Congreso y varias de estas materias todavía pueden ser modificadas. Quizás esa sea la oportunidad que dejan estas movilizaciones: recordar que detrás de cada partida presupuestaria hay personas que no hablan en porcentajes. Y cuando una decisión pública afecta su vida cotidiana, necesitan algo más que una explicación técnica. Necesitan entenderla, saber por qué se tomó y, sobre todo, tener la certeza de que su realidad también fue considerada.

  • AYSÉN: DE “TU PROBLEMA ES MI PROBLEMA” A “TU PROBLEMA YA NO ES MI PROBLEMA”

    AYSÉN: DE “TU PROBLEMA ES MI PROBLEMA” A “TU PROBLEMA YA NO ES MI PROBLEMA”

    AYSÉN: DE “TU PROBLEMA ES

    El Presupuesto 2027 del Gobierno de José Antonio Kast trae una señal preocupante para el extremo austral: las becas Aysén, Patagonia Aysén y Magallanes dejarían de funcionar como programas separados y pasarían a integrarse en un único programa denominado “Becas Patagonia”.

    No es un detalle administrativo menor. Son ayudas creadas precisamente porque vivir y estudiar en Aysén o Magallanes no cuesta lo mismo que hacerlo en el centro del país. En Aysén, la Beca Patagonia permite que jóvenes que no encuentran su carrera en la limitada oferta académica regional puedan estudiar fuera de la región; mientras otros beneficios apoyan a quienes permanecen estudiando en el territorio.

    Fusionarlas abre una pregunta que el Gobierno debe responder con cifras: ¿cuánto dinero tendrá efectivamente el nuevo fondo y cuántos estudiantes podrán acceder a él?

    Porque si la reorganización termina significando menos recursos o menor cobertura, el efecto será especialmente duro en territorios aislados. Para muchas familias de Aysén, mandar un hijo o hija a estudiar a Santiago, Valdivia, Concepción, Temuco o Puerto Montt significa pagar pasajes, alojamiento, alimentación y asumir además el costo humano del desarraigo.

    Y Aysén tiene memoria.

    En 2012 esta región dejó su histórica tranquilidad y salió masivamente a las calles bajo una consigna que recorrió Chile:

    “Aysén, tu problema es mi problema”.

    Aquella movilización reclamaba precisamente contra el aislamiento, el costo de vida, la falta de oportunidades y las desigualdades que significa vivir lejos del centro político y económico del país.

    Catorce años después, resulta inevitable preguntarse si desde Santiago aquella frase empieza a escribirse al revés:

    “Patagonia: tu problema ya no es mi problema”.

    Fusionar programas puede tener una justificación administrativa. Pero fusionar no puede convertirse en sinónimo de reducir oportunidades.

    El Presupuesto 2027 tendrá que demostrarlo con algo mucho más concreto que declaraciones: recursos, cobertura, número de beneficiarios y garantías de que ningún joven de Aysén o Magallanes tendrá que renunciar a estudiar simplemente por haber nacido lejos de Santiago.

  • Un abrazo a quienes cuidan la vida escolar en Aysén

    Un abrazo a quienes cuidan la vida escolar en Aysén

    Cada mañana, al dejar a mi hija en la Escuela Pedro Quintana Mansilla, agradezco la tranquilidad que me brinda saber que hay personas que la reciben, la conocen y están pendientes de ella. Como padre, ese cariño no tiene precio. En el Día de las y los Asistentes de la Educación, quiero destacar cómo su labor impacta la vida cotidiana de las familias de la Región de Aysén. A menudo, los padres conocen solo una parte del día escolar: la salida, las historias contadas al volver a casa. Pero entre la entrada y la salida, hay alegrías, discusiones, penas y gestos que marcan una diferencia profunda. La sonrisa de quien recibe a los niños, el abrazo en la entrada, la ayuda a ordenar una mochila o la escucha a un niño triste durante el recreo son acciones sencillas pero esenciales. Estos momentos no solo refuerzan la formación escolar, sino que enseñan a los niños a ser escuchados y valorados. En Aysén, donde el acceso a servicios educativos es vital, especialmente en comunidades rurales, el trabajo de los asistentes se convierte en un pilar para la seguridad y el bienestar de las familias. Según lo informado por Viento Patagón, este reconocimiento debería sentirse durante todo el año, no solo en un día. La falta de reconocimiento constante puede generar desgaste en quienes, con paciencia y cariño, acompañan la vida de los niños. A las y los asistentes de la Escuela Pedro Quintana Mansilla: gracias por su labor, que late con el corazón de una escuela y de una comunidad que los necesita., según se mencionó en El Divisadero.