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  • EMPLEO, INVERSIÓN Y CRECIMIENTO: LAS CIFRAS TODAVÍA NO ACOMPAÑAN EL RELATO

    EMPLEO, INVERSIÓN Y CRECIMIENTO: LAS CIFRAS TODAVÍA NO ACOMPAÑAN EL RELATO

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    La comparación con un año atrás vuelve a poner una señal de alerta sobre el mercado laboral chileno. No se trata solamente de una percepción ciudadana: el último dato disponible del INE sitúa la tasa de desocupación nacional en 9,4% para el trimestre abril-junio de 2026.

    A esto se suma un dato particularmente preocupante: según la encuesta difundida hoy por T13, el 68% de los chilenos considera que actualmente es más difícil encontrar trabajo que hace un año, mientras un 72% señala que sus salarios no alcanzan para cubrir el costo de la vida. Son percepciones, ciertamente, pero reflejan con fuerza una realidad económica que las estadísticas laborales tampoco permiten ignorar.

    El Gobierno del Presidente José Antonio Kast ha hecho una apuesta importante por su agenda de reactivación económica y por el Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social, basado, entre otras materias, en reducción de impuestos corporativos, agilización de permisos, reactivación de la construcción, incentivos a la inversión y medidas destinadas a impulsar el empleo formal. El propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha sostenido que el objetivo es recuperar inversión, crecimiento y, sobre todo, empleo.

    Esa apuesta merece ser evaluada con objetividad. Un gobierno que lleva pocos meses no puede ser responsabilizado por todos los problemas estructurales acumulados durante años, pero tampoco basta anunciar mayores inversiones para concluir automáticamente que estas se transformarán en empleos suficientes, estables y bien remunerados.

    La inversión es fundamental, pero la verdadera medición debe hacerse observando cuánto empleo nuevo genera, en qué regiones se crea, qué salarios paga, cuánto permanece en los territorios y cuánto de ese empleo es formal. Una economía puede mostrar grandes proyectos de inversión y, al mismo tiempo, mantener importantes brechas laborales si esos proyectos tienen baja intensidad de mano de obra, se concentran geográficamente o tardan varios años en ejecutarse.

    Las diferencias regionales son especialmente reveladoras. En el trimestre abril-junio de 2026, Ñuble registró 10,5% de desempleo; Valparaíso, Maule, O’Higgins y Biobío se situaron en torno al 10,4%; Los Ríos alcanzó 10,2%; Arica y Parinacota, 9,6%; y la Región Metropolitana, 9,4%. En Maule, además, la ocupación disminuyó 0,4% en doce meses, mientras en Los Ríos cayó 0,2%.

    También existen realidades distintas que deben reconocerse: Aysén registra solamente 4,6% de desocupación y Antofagasta 6,2%, mostrando que el problema laboral no tiene la misma intensidad en todo Chile.

    Por ello, sería apresurado afirmar hoy que la nueva política económica ha fracasado, del mismo modo que sería apresurado asegurar que ya está funcionando. Las inversiones necesitan tiempo para transformarse en proyectos ejecutados y los proyectos necesitan tiempo para convertirse en puestos de trabajo. El problema es que las familias viven el presente: necesitan empleo y mejores ingresos ahora, no solamente expectativas de crecimiento futuro.

    El desafío político y económico del Gobierno es, entonces, perfectamente medible: que la denominada reactivación deje de ser una expectativa y comience a observarse en más puestos de trabajo, menor desempleo regional, mejores salarios y mayor empleo formal.

    Chile necesita inversión privada, pero también necesita una política de desarrollo que conecte esa inversión con sus territorios, proveedores locales, pequeñas y medianas empresas, capacitación laboral y generación efectiva de empleo.

    El crecimiento es indispensable. Pero crecer sin traducir ese crecimiento en trabajo y mejores condiciones de vida sería insuficiente.

    Las cifras del próximo año serán las que permitan evaluar con mayor justicia si la apuesta económica del Gobierno logró revertir la tendencia o si las promesas de inversión terminaron siendo mayores que sus efectos reales sobre el empleo.

  • CORRER EL CERCO LABORAL: MENOS IMPUESTOS PARA LOS DE ARRIBA, MENOS INDEMNIZACIÓN PARA LOS QUE TRABAJAN

    CORRER EL CERCO LABORAL: MENOS IMPUESTOS PARA LOS DE ARRIBA, MENOS INDEMNIZACIÓN PARA LOS QUE TRABAJAN

    Primero fue la CPC. Ahora es el Gobierno de José Antonio Kast.

    La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio, Susana Jiménez, ha planteado que el actual sistema de indemnización por años de servicio debería ser “progresivamente reemplazado” por una indemnización a todo evento, argumentando que el régimen vigente constituye un costo para la contratación y dificulta la movilidad laboral.

    Y ahora el Gobierno avanza en la misma dirección: estudia una fórmula que permitiría acumular aproximadamente medio sueldo por cada año trabajado, mediante un fondo de indemnización a todo evento. Para quien permanezca muchos años en una misma empresa, ello podría significar recibir bastante menos que bajo el régimen actual cuando corresponde la indemnización legal.

    Lo presentan bajo una palabra que conocemos demasiado bien: “modernización”.

    Pero los trabajadores chilenos ya conocen esta historia.

    Durante la dictadura de Augusto Pinochet, la legislación laboral terminó con el régimen general que permitía indemnizaciones sin el actual límite de años. Hoy la regla general establece un mes de remuneración por cada año de servicio, con un máximo de 11 años —330 días—. Solo subsiste una excepción histórica para trabajadores contratados antes del 14 de agosto de 1981, cuyo contrato seguía vigente al 1 de diciembre de 1990: ellos conservan el derecho a indemnización sin ese límite cuando concurren las condiciones legales.

    Es decir, lo que alguna vez fue un derecho sin tope ya fue recortado hace décadas.

    ¿Y ahora quieren volver a correr el cerco?

    La explicación vuelve a ser la misma: bajar el “costo laboral” para generar empleo.

    Curiosamente, cuando se trata de los grandes grupos económicos, la receta también consiste en bajarles sus costos.

    La megarreforma económica y tributaria impulsada por Kast contempla reducir gradualmente el Impuesto de Primera Categoría de las grandes empresas desde 27% a 23%.

    Y aquí aparece un dato que debiera conocer todo Chile: un informe del propio Ministerio de Hacienda concluyó que por cada punto porcentual que se rebaja ese impuesto, el 79,1% del beneficio derivado de la menor recaudación termina favoreciendo al 1% de contribuyentes de mayores ingresos. Incluso, prácticamente la mitad beneficia al 0,01% más rico.

    La oposición ha cifrado el costo global de la megarreforma en torno a US$4.500 millones anuales, mientras que el informe financiero del proyecto calculó que el costo fiscal neto de sus medidas alcanzaría un máximo aproximado de 0,71% del PIB, unos US$3.215 millones, según la estimación publicada durante su tramitación. No son exactamente la misma cifra ni miden necesariamente lo mismo, por eso corresponde distinguirlas.

    Entonces la pregunta política es inevitable:

    ¿Por qué para crear empleo siempre hay que disminuir impuestos al gran capital y flexibilizar derechos de quienes viven de su sueldo?

    ¿Por qué nunca se comienza por salarios más dignos, capacitación, innovación, productividad, inversión pública y mejores condiciones laborales?

    El trabajador ya financia su cesantía mediante un sistema de seguro. La indemnización por años de servicio cumple otra función: reconoce la antigüedad y entrega una protección económica frente a determinadas formas de término del contrato.

    Transformar un derecho equivalente actualmente a un sueldo por año, cuando legalmente corresponde, en un mecanismo que acumule aproximadamente medio sueldo por año puede llamarse “a todo evento”, “modernización” o “movilidad laboral”.

    Pero las palabras bonitas no deben impedir mirar quién gana y quién pierde con el cambio.

    Chile ya corrió el cerco laboral una vez durante la dictadura, reduciendo derechos que generaciones anteriores tuvieron.

    No corresponde que, más de cuatro décadas después, el supuesto camino hacia el crecimiento vuelva a consistir en correr ese cerco hacia el mismo lado:

  • CUANDO LA CORRUPCIÓN ENTRA POR LA PUERTA DE UN CUARTEL, NO BASTA CON DAR DE BAJA A DOS CARABINEROS

    CUANDO LA CORRUPCIÓN ENTRA POR LA PUERTA DE UN CUARTEL, NO BASTA CON DAR DE BAJA A DOS CARABINEROS

    El caso vuelve a poner en discusión no solo la responsabilidad individual de los funcionarios, sino también la eficacia de los controles internos, las profundas diferencias de trato y remuneraciones dentro de la institución y las condiciones laborales que enfrenta el personal de menor rango.
    La noticia conocida hoy desde Curanilahue es grave. Dos funcionarios fueron dados de baja y formalizados luego de que, según los antecedentes expuestos por Fiscalía, durante una fiscalización habrían encontrado droga, omitido el procedimiento correspondiente y posteriormente destruido la sustancia. Todo habría quedado registrado en sus cámaras corporales.

    Que se investigue, que se sancione y que quienes traicionen su función respondan ante la justicia. En eso no puede haber relativizaciones.

    Pero una democracia seria tampoco puede conformarse con identificar a dos responsables y cerrar el caso. Tenemos que preguntarnos qué está ocurriendo dentro de Carabineros de Chile, cómo están funcionando sus controles internos y cuáles son las condiciones laborales de quienes están todos los días en la calle.

    Porque la corrupción policial jamás puede justificarse por un sueldo bajo, pero las condiciones laborales, la precariedad, el agotamiento y las desigualdades internas sí son factores institucionales que una política seria de prevención de la corrupción debe observar.

    Hoy las cifras disponibles muestran una diferencia que merece discusión: un carabinero se sitúa en torno a los $829 mil líquidos, un cabo segundo alrededor de $1,03 millones, mientras un teniente llega aproximadamente a $1,8 millones líquidos. Y no estamos comparando responsabilidades abstractas: hablamos muchas veces del funcionario que patrulla de madrugada, concurre a procedimientos violentos, trabaja fines de semana, enfrenta dobles turnos, recibe insultos, agresiones y expone diariamente su integridad física.

    En el mercado privado, un guardia de seguridad recibe en promedio alrededor de $594 mil mensuales, y existen faenas y sistemas de turnos donde las remuneraciones se acercan o incluso superan los $700 mil. La diferencia respecto del ingreso inicial de quien porta uniforme, armamento, facultades policiales y una enorme responsabilidad pública no parece proporcional a la exigencia de la función.

    A esto se suma otro problema que pocas veces se discute públicamente: Carabineros mantiene dos carreras profundamente diferenciadas. Los oficiales pertenecen al Personal de Nombramiento Supremo y carabineros, cabos y suboficiales al Personal de Nombramiento Institucional. No solamente existen diferencias salariales; también existen procedimientos distintos para nombramientos, ascensos, calificaciones y retiros.

    Por eso el debate no puede limitarse a “apoyamos” o “no apoyamos” a Carabineros.
    Apoyar verdaderamente a Carabineros significa también preguntarse por el carabinero que lleva años haciendo calle, por el cabo que trabaja turnos extenuantes, por las denuncias de malos tratos jerárquicos, por la sobrecarga laboral, por la salud mental del personal y por una estructura institucional donde las consecuencias administrativas no siempre se viven de la misma manera en todos los escalafones.

    Y sobre todo significa fortalecer Asuntos Internos, las cámaras corporales, la trazabilidad de los procedimientos, la fiscalización patrimonial y los mecanismos independientes de denuncia, para que ningún funcionario pueda creer que un procedimiento policial puede negociarse, ocultarse o destruirse.

    La noticia de Curanilahue, además, obliga a mirar más allá de este episodio. Cuando aparecen investigaciones sucesivas relacionadas con funcionarios policiales, debemos preguntarnos si estamos frente únicamente a conductas individuales o ante señales que requieren una revisión institucional más profunda.

    Donde manda el dinero y desaparece la fiscalización, la corrupción encuentra terreno fértil.

    Por eso necesitamos dos cosas al mismo tiempo: mano firme contra la corrupción dentro de Carabineros y condiciones laborales dignas para quienes cumplen correctamente su deber.
    No se fortalece una policía escondiendo sus problemas.

    Se fortalece enfrentándolos.

    Carabineros de Chile necesita recuperar y proteger algo mucho más importante que cualquier uniforme: la confianza de la ciudadanía y la confianza de sus propios funcionarios.

  • CRITERIA: DESAPROBACIÓN DE KAST LLEGA AL 55% Y SUBE 25 PUNTOS DESDE EL INICIO DE SU GOBIERNO

    CRITERIA: DESAPROBACIÓN DE KAST LLEGA AL 55% Y SUBE 25 PUNTOS DESDE EL INICIO DE SU GOBIERNO

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    La última encuesta Criteria muestra que el Presidente José Antonio Kast Al comparar estas cifras con la primera medición realizada tras asumir el Gobierno en marzo, se observa un cambio significativo: la desaprobación aumentó 25 puntos porcentuales y la aprobación disminuyó 11 puntos.

    La evolución de las encuestas de Criteria, utilizando la misma pregunta sobre la conducción del Gobierno, permite observar cómo ha cambiado la evaluación ciudadana durante los primeros cinco meses de la administración Kast.

    ASÍ HA EVOLUCIONADO LA EVALUACIÓN DEL PRESIDENTE

    15 de marzo:
    Aprueba: 46%
    Desaprueba: 30%

    Una de las primeras mediciones después de asumir mostraba al Presidente con una diferencia favorable de 16 puntos entre aprobación y desaprobación.

    22 de marzo:
    Aprueba: 50%
    Desaprueba: 37%

    Fue el punto más alto de aprobación registrado hasta ahora por Criteria durante su gobierno.

    29 de marzo:
    Aprueba: 43%
    Desaprueba: 47%

    Por primera vez desde que asumió, la desaprobación superó a la aprobación.

    12 de abril:
    Aprueba: 36%
    Desaprueba: 49%

    26 de abril:
    Aprueba: 38%
    Desaprueba: 49%

    17 de mayo:
    Aprueba: 38%
    Desaprueba: 53%

    31 de mayo:
    Aprueba: 36%
    Desaprueba: 53%

    7 de junio:
    Aprueba: 40%
    Desaprueba: 47%

    Fue uno de los principales repuntes registrados después de las caídas de abril y mayo.

    28 de junio:
    Aprueba: 39%
    Desaprueba: 51%

    12 de julio:
    Aprueba: 32%
    Desaprueba: 55%

    Aquí Kast alcanzó su menor aprobación desde el inicio de su mandato, según Criteria.

    26 de julio:
    Aprueba: 36%
    Desaprueba: 54%

    2 de agosto:
    Aprueba: 34%
    Desaprueba: 55%

    9 de agosto:
    Aprueba: 35%
    Desaprueba: 52%

    16 DE AGOSTO — ÚLTIMA MEDICIÓN

    Aprueba: 35%
    Desaprueba: 55%
    No sabe/no responde: 10%

    La desaprobación aumentó tres puntos respecto de la semana anterior y volvió al 55%, mientras la aprobación se mantuvo en 35%. La diferencia entre quienes desaprueban y quienes aprueban es ahora de 20 puntos porcentuales.

    EL COMPARADO DESDE MARZO

    Al comenzar su gobierno:

    46% aprobaba — 30% desaprobaba.

    Cinco meses después:

    35% aprueba — 55% desaprueba.

    Esto significa que, entre la primera medición de Criteria del nuevo gobierno y la actual:

    La aprobación cayó 11 puntos: 46% → 35%. La desaprobación aumentó 25 puntos: 30% → 55%.
    Kast pasó de tener un saldo favorable de +16 puntos en marzo a un saldo negativo de -20 puntos en agosto.

    En otras palabras, la relación entre aprobación y desaprobación experimentó un giro de 36 puntos porcentuales desde el comienzo de su administración.

    La fotografía que entrega Criteria muestra así un cambio importante respecto de las primeras semanas del Gobierno: mientras en marzo eran claramente más quienes aprobaban que quienes desaprobaban, actualmente ocurre exactamente lo contrario.

    Fuente: Agenda Criteria, mediciones marzo-agosto de 2026; última encuesta publicada el 16 de agosto de 2026.

  • TC PONE LÍMITES A LA MEGARREFORMA DE KAST: ELIMINA INDEMNIZACIÓN POR PERMISOS AMBIENTALES ANULADOS

    TC PONE LÍMITES A LA MEGARREFORMA DE KAST: ELIMINA INDEMNIZACIÓN POR PERMISOS AMBIENTALES ANULADOS

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    El senador Alfonso de Urresti (PS), uno de los impulsores de la impugnación ambiental, calificó el resultado como relevante porque, a su juicio, evita un retroceso en materia ambiental.

    ¿QUÉ SIGNIFICA TODO ESTO EN PALABRAS SIMPLES?

    La denominada megarreforma de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social, una de las principales iniciativas del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, contiene numerosas modificaciones económicas, tributarias y ambientales.

    Una de las disposiciones más controvertidas establecía que determinadas empresas podían obtener una indemnización pagada por el Estado si la justicia anulaba su Resolución de Calificación Ambiental (RCA), es decir, el permiso ambiental necesario para desarrollar numerosos proyectos de inversión.

    La oposición cuestionó esa norma ante el Tribunal Constitucional argumentando, entre otras razones, que establecía un régimen privilegiado para esos inversionistas y podía afectar principios relacionados con la responsabilidad del Estado, la igualdad ante la ley y la protección del medioambiente.

    ¿QUÉ RESOLVIÓ EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL?

    El TC declaró inconstitucionales los artículos 12 y 13 de la reforma, que establecían este sistema de indemnización por la anulación judicial de una RCA. En consecuencia, esas disposiciones no podrán formar parte de la ley en los términos aprobados por el Congreso.

    El Tribunal también intervino otro de los puntos más discutidos: la llamada invariabilidad tributaria.

    En términos sencillos, este mecanismo busca garantizar a determinados grandes proyectos de inversión que ciertas condiciones tributarias permanezcan sin cambios durante períodos prolongados. La fórmula aprobada en el Senado contemplaba plazos de 10, 15 y hasta 20 años, dependiendo del monto de la inversión.

    El TC no eliminó completamente este mecanismo, pero acogió parcialmente los requerimientos y declaró inconstitucionales algunas disposiciones que ampliaban su aplicación. Por ello, el núcleo de la invariabilidad tributaria continúa, aunque más acotado.

    TAMBIÉN HUBO UNA DECISIÓN SOBRE LA SALMONICULTURA

    El Tribunal declaró además inconstitucional parte de las normas que permitían las denominadas “micro-relocalizaciones” de concesiones de acuicultura, mecanismo mediante el cual determinadas concesiones podían desplazarse sin ingresar nuevamente al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en los términos contemplados por la reforma.

    ¿QUÉ DIJO EL SENADOR ALFONSO DE URRESTI?

    En entrevista con El Dínamo, el senador socialista Alfonso de Urresti —quien coordinó la presentación contra las normas ambientales— sostuvo que la decisión es importante porque “evita un retroceso en materia ambiental”.

    Según el parlamentario, la indemnización propuesta creaba una figura nueva que alteraba el régimen general de responsabilidad del Estado y entregaba un tratamiento especial a determinados proyectos. También señaló que durante la discusión existieron críticas provenientes tanto de organizaciones ambientales como de sectores empresariales.

    Respecto de la invariabilidad tributaria, De Urresti reconoció que habría preferido un fallo más amplio. A su juicio, asegurar por largos períodos determinadas reglas tributarias podría restringir las decisiones de futuros gobiernos y Congresos. Sin embargo, esa es la posición política del senador: el TC no eliminó el mecanismo y buena parte de su estructura permanece vigente.

    EL GOBIERNO TAMBIÉN REIVINDICA EL RESULTADO

    El Ejecutivo hace una lectura distinta. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, destacó que el TC mantuvo en gran medida la invariabilidad tributaria, considerada por el Gobierno una herramienta fundamental para entregar certeza a los grandes inversionistas y estimular nuevas inversiones.

    Por eso, el resultado ha generado una situación poco habitual: tanto Gobierno como oposición destacan partes diferentes del mismo pronunciamiento. La oposición celebra la eliminación de las indemnizaciones ambientales y las restricciones introducidas a otras normas; el Gobierno destaca que el corazón de su mecanismo de invariabilidad tributaria sobrevivió al examen constitucional.

    ¿QUÉ VIENE AHORA?

    De Urresti anticipó que el próximo gran enfrentamiento legislativo será la reforma constitucional en materia de seguridad impulsada por el Gobierno. El senador llamó a que esa discusión tenga mayor diálogo entre oficialismo y oposición y sostuvo que la centroizquierda deberá llegar con propuestas propias.

    En definitiva, el Tribunal Constitucional no derribó la megarreforma, pero sí eliminó o restringió algunas de sus disposiciones más controvertidas, especialmente en materia ambiental. Los fundamentos jurídicos completos del fallo serán fundamentales para conocer exactamente el alcance definitivo de la decisión.

    Fuentes: Tribunal Constitucional; El Dínamo; La Tercera; Radio Universidad de Chile.

    #Chile #Megarreforma #TribunalConstitucional #MedioAmbiente #RCA #InvariabilidadTributaria #Política #Congreso

  • CUANDO EL SERVICIO PÚBLICO SE CONVIERTE EN SERVICIO PERSONAL

    CUANDO EL SERVICIO PÚBLICO SE CONVIERTE EN SERVICIO PERSONAL

    La Fiscalía acusa a Rubén Rojo Maturana, exdirector del Centro de Investigación Científico Tecnológico para la Minería (Cicitem) de Antofagasta, de haber realizado entre 2022 y 2025 más de 300 transferencias desde cuentas institucionales hacia cuentas personales, por una suma cercana a los $729 millones. Además, la investigación señala un eventual uso de tarjetas institucionales para gastos particulares, incluso en casinos. El tribunal decretó su prisión preventiva mientras continúa una investigación que tendrá un plazo inicial de 90 días.
    Y aquí aparece una pregunta que trasciende este caso particular:
    ¿Cuántas veces hemos visto autoridades, directivos o funcionarios que olvidan que los recursos públicos no tienen dueño particular, sino que pertenecen a todos los chilenos?
    Cada peso que eventualmente se desvía de su objetivo original es dinero que deja de estar disponible para investigación, salud, educación, seguridad, infraestructura o necesidades sociales.
    El servicio público no puede transformarse en una oportunidad de enriquecimiento, privilegio o aprovechamiento personal.
    Porque detrás de cada caso de esta naturaleza no solamente hay una posible responsabilidad penal. También existe un daño mucho más profundo: la destrucción de la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
    Quienes administran recursos fiscales deberían entender algo muy simple:
    el Estado no es una caja pagadora personal, no es un botín y tampoco una oportunidad para hacer negocios privados.
    Los cargos públicos son para servir, no para servirse.
    Y cuando alguien cruza esa línea, la investigación debe llegar hasta el final, determinar responsabilidades y, si corresponde, recuperar hasta el último peso del patrimonio público.
    Porque el descaro con recursos fiscales siempre termina siendo pagado por los mismos: los ciudadanos.
    Nota: se trata de una investigación penal en curso. Las imputaciones corresponden al Ministerio Público y no constituyen una condena mientras no exista una sentencia judicial firme.

  • SUMA Y SIGUE: ¿GOBIERNO DE EMERGENCIA O GOBIERNO DE IMPROVISACIÓN?

    SUMA Y SIGUE: ¿GOBIERNO DE EMERGENCIA O GOBIERNO DE IMPROVISACIÓN?

    La paradoja resulta difícil de ignorar: una de las funciones de un delegado presidencial provincial es precisamente vigilar los bienes del Estado, impedir su ocupación ilegal y exigir su restitución cuando corresponda.
    Es decir, se nombró para proteger bienes fiscales a una autoridad que, según Contraloría, ocupaba ilegalmente uno de ellos.
    Y el problema ya no parece reducirse a un nombre.
    En menos de cinco meses, decenas de ministros, subsecretarios y seremis han dejado sus cargos, han sido removidos o ni siquiera alcanzaron a asumir. Ya en abril se advertía públicamente que varios nombramientos daban cuenta de fallas en la revisión de antecedentes.
    Entonces la pregunta es inevitable:
    ¿Quién revisa los antecedentes antes de entregar cargos de responsabilidad pública?
    Porque llenar rápidamente los cupos del Estado no es gobernar con sentido de urgencia. La verdadera urgencia exige seleccionar personas idóneas, revisar sus antecedentes y evitar que sea Contraloría, la prensa o una denuncia posterior la que termine haciendo el filtro que debió realizarse antes del nombramiento.
    Se presentó como un “gobierno de emergencia”, pero el suma y sigue de designaciones fallidas comienza a proyectar otra imagen:
    un gobierno donde la improvisación parece correr más rápido que la selección de sus propias autoridades.
    Y cuando quienes prometían poner orden deben comenzar ordenando su propia casa, el problema deja de ser anecdótico y pasa a ser político

  • PUEDES AHORRAR $100 MILLONES EN TU AFP… Y AUN ASÍ JUBILAR CON MENOS DEL SUELDO MÍNIMO

    PUEDES AHORRAR $100 MILLONES EN TU AFP… Y AUN ASÍ JUBILAR CON MENOS DEL SUELDO MÍNIMO

    No es una consigna. Son los resultados del nuevo estudio de Fundación SOL, elaborado por los economistas Marco Kremerman y Francisca Barriga.

    Un hombre que llega a los 65 años con $100 millones ahorrados recibiría:

    $465.851 mediante retiro programado.
    $439.047 mediante renta vitalicia.

    Una mujer de 60 años, con el mismo ahorro, obtendría todavía menos:

    $412.387 mediante retiro programado.
    $385.541 mediante renta vitalicia.

    Y atención: acumular $100 millones es una realidad lejana para la inmensa mayoría. Cerca de jubilarse, el 73,1% de los hombres y el 85,5% de las mujeres tienen menos de $50 millones.

    La situación es aún más brutal: de aproximadamente 150 mil personas que jubilaron en 2025, la mitad logró autofinanciar una pensión inferior a $86 mil mensuales, sin considerar los aportes estatales.

    Es decir, después de trabajar, cotizar y entregar durante décadas nuestros ahorros al sistema financiero, la llamada “pensión propia” no alcanza para garantizar una vejez digna. Finalmente, debe ser el Estado —con los impuestos de todos— el que complemente las pensiones que el modelo privado no logra financiar.

    Las AFP administran miles de millones, cobran sus comisiones y alimentan el mercado financiero; el trabajador, en cambio, recibe una pensión que muchas veces no alcanza ni para sobrevivir.

    La pregunta ya no es cuánto más debemos cotizar ni cuántos años adicionales tendremos que trabajar.

    La verdadera pregunta es:

    ¿Cuánto tiempo más aceptaremos un sistema que transforma toda una vida de trabajo en una vejez de pobreza?

    Fuente: estudio Pensiones sin seguridad social, de Fundación SOL, y entrevista de CIPER a Marco Kremerman.

    #AFP #PensionesDignas #FundaciónSOL #NoMásAFP #Chile

  • GOBIERNO KAST: PROMETIERON LOS 100 METROS Y TERMINARON CORRIENDO UNA MARATÓN DE RENUNCIAS

    GOBIERNO KAST: PROMETIERON LOS 100 METROS Y TERMINARON CORRIENDO UNA MARATÓN DE RENUNCIAS

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    El gobierno que llegó prometiendo orden, eficiencia y equipos preparados desde el primer día parece haberse especializado en otra disciplina: la posta de las renuncias.

    Primero fueron seremis. Después subsecretarios. Luego ministros. A fines de julio ya se contabilizaban 34 autoridades fuera del Gobierno en poco más de cuatro meses, entre ministros, subsecretarios y representantes regionales. Y la carrera continúa.

    El subsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez, dejó el cargo tras la polémica provocada por un test de drogas positivo, aunque posteriormente exhibió resultados negativos y cuestionó el procedimiento.

    Ahora le tocó al Ministerio del Deporte: Natalia Duco y el subsecretario Andrés Otero presentan su renuncia después de conocerse antecedentes sobre el uso de un vehículo fiscal para asistir a una actividad que había sido presentada como una reunión de trabajo, pero cuyo registro mostró asado, alcohol y karaoke. Contraloría recibió los antecedentes.

    Y aquí la ironía prácticamente se escribe sola.

    Natalia Duco fue una destacada lanzadora de bala, pero nunca ganó una medalla olímpica. Además, antes de asumir como ministra estuvo nuevamente en el centro de la polémica por la Beca Proddar: percibía aproximadamente $1.425.999 mensuales y se informó que durante 2025 recibió más de $17 millones pese a no competir ese año. Finalmente renunció al beneficio antes de asumir el ministerio.

    Así que la medalla olímpica que nunca llegó terminó siendo reemplazada políticamente por otra:

    oro en improvisación, plata en descoordinación y bronce en vino de honor.

    Kast prometió un gobierno preparado para correr los 100 metros planos desde el primer día.

    Cinco meses después, aquello parece una maratón de reemplazos en la que algunos competidores ni siquiera alcanzan a completar la primera vuelta.

    El problema ya no es quién sale.

    La verdadera pregunta es quién queda para llegar a la meta.

  • OPERACIÓN CANCERBERO: ¿SEGURIDAD DE ESTADO O SEGURIDAD PARA LAS CÁMARAS?

    OPERACIÓN CANCERBERO: ¿SEGURIDAD DE ESTADO O SEGURIDAD PARA LAS CÁMARAS?

    El nombre fue cuidadosamente elegido.

    Cancerbero viene de Cerbero, el monstruoso perro de la mitología griega que custodiaba las puertas del Hades. Su misión era simple y brutal: que nadie escapara del mundo de los muertos.

    Buen nombre para una operación penitenciaria. Potente. Evocador. Casi cinematográfico.

    Pero precisamente por eso cabe hacerse una pregunta menos mitológica y bastante más terrenal:

    ¿Cancerbero estaba cuidando la cárcel… o cuidando el rating?

    Este jueves 13 de agosto, el Gobierno del presidente José Antonio Kast desplegó la denominada Operación Cancerbero, dentro de su política de fortalecimiento de la seguridad penitenciaria. Internos considerados de alta peligrosidad, provenientes de Colina 1, Colina 2, Puente Alto, REPAS y cárceles de otras regiones, habían sido concentrados previamente para ser trasladados hasta el Complejo Penitenciario La Laguna, en Panguilemo, al norte de Talca.

    Aproximadamente a las 06:30 horas los presos abordaron los vehículos y cerca de las 07:00 comenzó el desplazamiento del convoy por la Ruta 5 Sur.

    Por delante había cerca de 255 kilómetros entre Santiago y Talca, más el acceso hasta Panguilemo.

    No hablamos de trasladar muebles.

    Hablamos de reos de alta peligrosidad, integrantes de organizaciones criminales y líderes de bandas, movilizados mediante un enorme dispositivo de Gendarmería y Carabineros, carros celulares, vehículos blindados, unidades especiales y vigilancia aérea.

    ¿Y cómo se desarrolló?

    En una mañana de jueves, entrando directamente al horario de mayor movimiento laboral y vehicular y con cobertura televisiva prácticamente minuto a minuto.

    A las 08:38 horas Canal 13 ya informaba ampliamente desde su matinal “Tu Día” sobre la denominada Operación Cancerbero. A las 09:35 horas continuaba mostrando detalles del procedimiento. T13 incluso titulaba: “Casi 700 reos y con transmisión en vivo”.

    Y aquí aparece una contradicción difícil de ignorar.

    Si se trataba de una operación de alta complejidad logística y de seguridad, ¿por qué convertir parte de su desarrollo en un espectáculo público mientras todavía estaba ocurriendo?

    ¿Por qué desplazar un convoy de estas características durante una mañana laboral de jueves por la principal carretera longitudinal del país?

    ¿Por qué no realizar el tramo crítico, por ejemplo, durante la madrugada de un sábado, con considerablemente menos circulación vehicular y menor exposición pública?

    Eso no significa cuestionar que los presos peligrosos sean trasladados a recintos de mayor seguridad.

    Todo lo contrario.

    Precisamente porque son peligrosos, uno esperaría discreción, planificación, sorpresa y la menor exposición posible.

    Un operativo penitenciario serio no necesita convertirse en capítulo de televisión.

    La seguridad pública debería medirse por su eficacia, no por la espectacularidad de las imágenes.

    Porque Cerbero, el verdadero Cancerbero de la mitología, tenía una particularidad que quizás se les escapó a los estrategas comunicacionales de La Moneda:

    custodiaba las puertas del infierno en silencio. No transmitía en vivo dónde estaban, a qué hora se movía ni por qué camino iba.

    Entonces la pregunta queda abierta:

    ¿Operación Cancerbero fue una demostración de máxima seguridad o una operación de máxima exposición?

    Cuando se transporta a algunos de los delincuentes más peligrosos del país durante cientos de kilómetros, quizás habría sido mejor parecerse un poco menos al mito…

    y bastante más a un verdadero operativo de inteligencia.