Autor: Víctor Reyes

  • “Cometimos dos errores”: Francisco Vidal sincera su opinión sobre la implementación del CAE en el Gobierno de Lagos

    “Cometimos dos errores”: Francisco Vidal sincera su opinión sobre la implementación del CAE en el Gobierno de Lagos

    El exvocero de Gobierno, Francisco Vidal, dio a conocer su opinión sobre el diseño original del Crédito con Aval del Estado (CAE), implementado durante la administración del expresidente Ricardo Lagos, donde ejerció como subsecretario de Desarrollo Regional y ministro del Interior.

    En el podcast "Discrepemos" del periodista Juan Vallejos, Vidal defendió la gestión del entonces ministro de Educación, Sergio Bitar, argumentando que la iniciativa buscaba una alternativa frente a los créditos de consumo a los que podían acceder los estudiantes de planteles privados. "El estudiante de la Portales, si no tenían plata los papás, no tenía acceso al Fondo Solidario de la Chile. ¿Cuál acceso tenía? A un crédito de consumo con tasa UF más 9 o 10", explicó.

    Pese a ello, la exautoridad reconoció como un error "traspasarle la cuenta a los bancos" y reveló una condición que habría puesto el ex Presidente Lagos, que no se concretó. "Yo lo supe muchos años después. El Presidente Lagos le dijo sí a Bitar, pero que en el consejo de acreditación de las universidades privadas existiera la variable de empleabilidad como elemento de moderación de la matrícula. La mayoría de ese grupo, que era básicamente representativo de universidades privadas, dijo que no", relató.

    Además, Vidal abordó en el podcast otra medida que se implementaría en el primer Gobierno de Michelle Bachelet, que tampoco vio la luz: "Había un compromiso no escrito de que el UF+6 se cambiaba UF+2 en el primer año de Bachelet 1. Tampoco se cumplió (…) Fue tremendo".

  • TC rechaza por 7 votos contra 3 destitución de Johannes Kaiser: la solicitud perdió su objeto porque ya no es diputado

    TC rechaza por 7 votos contra 3 destitución de Johannes Kaiser: la solicitud perdió su objeto porque ya no es diputado

    El Tribunal Constitucional (TC) rechazó por siete votos contra tres el requerimiento presentado por parlamentarios del Partido Socialista (PS) y del Partido Comunista (PC) para destituir al entonces diputado Johannes Kaiser, tras sus dichos sobre el golpe de Estado de 1973. La magistratura concluyó que la solicitud perdió su objeto, ya que Kaiser dejó de ser parlamentario por el término natural de su mandato.

    La mayoría del tribunal, integrada por la presidenta María Pía Silva y los ministros Miguel Ángel Fernández, Héctor Mery, Raúl Mera, Daniela Marzi, Catalina Lagos y Marcela Peredo, estimó que la cesación del cargo que se perseguía ya se había producido. "En el presente caso nos encontramos frente a la ausencia de un conflicto, por cuanto ya no existe situación constitucional susceptible de pronunciamiento decisorio", sostuvo la sentencia, agregando que "el objeto que se persigue ya no subsiste, pues tal cesación ya se produjo por el término natural del mandato antes de que este tribunal pudiera resolver".

    El requerimiento se originó en una entrevista concedida por Kaiser al periodista Tomás Mosciatti en Mega en 2025, cuando aún era diputado y candidato presidencial. Ante la consulta sobre si apoyaría un nuevo golpe de Estado en un escenario similar al de 1973, el líder del Partido Nacional Libertario (PNL) respondió: "Sin duda, absolutamente". Ante la insistencia sobre si lo haría "con todas las consecuencias", agregó: "Con todas las consecuencias, lamentablemente".

    Los parlamentarios requirentes sostenían que esas expresiones configuraban la causal constitucional de cesación del cargo para quienes inciten a la alteración del orden público o propicien el cambio del orden jurídico institucional por medios distintos de los establecidos en la Constitución.

    El voto de minoría, firmado por las ministras Nancy Yáñez y Alejandra Precht y el ministro Mario Gómez, sostuvo que los dichos de Kaiser "han quebrantado el principio de supremacía constitucional y del Estado de Derecho" y que, al "reivindicar un régimen que cometió crímenes de lesa humanidad y graves violaciones a los derechos humanos", alcanzan "el umbral de incitación a la violencia prohibido por el orden democrático".

    En tanto, el ministro Raúl Mera dejó una prevención señalando que la norma constitucional busca sancionar actos que efectivamente impulsen un quiebre institucional y no la mera manifestación de opiniones, ya que el constituyente quiso "evitar siempre el castigo por opinar, aún a riesgo de permitir opiniones antidemocráticas".

  • SUSPENDER LA LEY KARIN?

    SUSPENDER LA LEY KARIN?

    Cuando proteger al trabajador parece ser el verdadero problema
    No deja de sorprender que, cada vez que una ley comienza a equilibrar la histórica desigualdad entre empleador y trabajador, aparezcan voces desde la derecha y la ultraderecha proponiendo frenarla, suspenderla o simplemente desmantelarla.

    Ahora es el turno de la Ley Karin. Una normativa que nació tras años de denuncias, abusos, humillaciones y acoso laboral que, durante demasiado tiempo, fueron considerados parte de la “cultura organizacional”.
    El viejo “si no le gusta, la puerta es bien ancha”; el grito, la amenaza, la descalificación pública y el abuso de poder eran, para muchos, herramientas de administración.

    La Ley Karin vino precisamente a recordar algo elemental: dirigir no es maltratar; ejercer autoridad no es humillar; dar instrucciones no autoriza a degradar la dignidad de las personas.
    ¿Ha aumentado el número de denuncias? Sí. Pero eso no demuestra que la ley sea un fracaso. Demuestra que hoy existe un mecanismo para denunciar lo que antes se soportaba en silencio por miedo a perder el empleo. Antes el abuso quedaba oculto; hoy se investiga, se media y, cuando corresponde, son los tribunales laborales los que resuelven.
    Sin embargo, algunos parlamentarios sostienen que la ley dificulta ejercer el mando. Curiosa interpretación.
    Pareciera que para ciertos sectores el problema no es el abuso, sino que el trabajador ya no tenga que aceptarlo resignadamente.

    Y este proyecto no aparece en el vacío. Se suma a una larga lista de iniciativas que, desde distintos sectores de la derecha, han buscado flexibilizar o reducir derechos laborales: propuestas para extender la edad de jubilación, cuestionamientos a la indemnización por años de servicio, intentos de ampliar la polifuncionalidad y planteamientos para flexibilizar la distribución de la jornada de 40 horas. Cada una de estas discusiones tiene sus propios argumentos y matices, pero vistas en conjunto alimentan la percepción de que la protección del trabajador suele considerarse un obstáculo antes que un avance.

    La ironía es evidente. Durante décadas se pidió combatir el acoso laboral. Cuando finalmente existe una ley que obliga a prevenirlo, investigarlo y sancionarlo, la solución que algunos proponen es… suspender la ley.

    Es como si, porque aumentaron las denuncias de violencia intrafamiliar después de crear mejores canales de protección, alguien concluyera que el problema son los canales y no la violencia.
    La verdadera pregunta no es si la Ley Karin incomoda. Claro que incomoda. Toda norma que limita el abuso incomoda a quien estaba acostumbrado a ejercerlo sin consecuencias.
    La pregunta es otra: ¿queremos volver a un mundo laboral donde el miedo sea una herramienta de gestión o avanzar hacia espacios donde el respeto deje de ser una concesión y pase a ser una obligación?

    Porque, al final, lo que está en juego no es una ley. Es la idea de qué tipo de relaciones laborales queremos construir en Chile. Y eso dice mucho más de quienes buscan suspenderla que de la propia Ley Karin.

  • Presidente Kast viaja a Colombia para asistir a la asunción de Abelardo de la Espriella

    Presidente Kast viaja a Colombia para asistir a la asunción de Abelardo de la Espriella

    Pasadas las 16.00 horas de este jueves, el Presidente José Antonio Kast emprendió viaje a Cali, Colombia, para asistir al cambio de mando en el que asumirá el poder Abelardo de la Espriella, en la ceremonia que se realiza este viernes 7 de agosto.

    El Mandatario viajó acompañado por el canciller Francisco Pérez Mackenna; la primera dama, María Pía Adriasola; el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri; los senadores Renzo Trisotti y Rojo Edwards, además de los diputados Hans Marowski y Benjamín Lorca.

    La gira contempla una reunión bilateral entre el Presidente Kast y el aún presidente electo de Colombia este viernes en la Fundación FES Cali. Horas más tarde será parte de la ceremonia de cambio de mando, en la que se espera la presencia de los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; el rey de España, Felipe VI, entre otras autoridades.

    Ya cerca de las 17.00 horas de Colombia, equivalente a las 18.00 horas en Chile, Kast y su comitiva se trasladarán al aeropuerto internacional Alfonso Bonilla Aragón para despegar con destino a Santiago de Chile.

  • Corte de Apelaciones revoca prisión preventiva de Joaquín Lavín León y queda en arresto domiciliario total

    Corte de Apelaciones revoca prisión preventiva de Joaquín Lavín León y queda en arresto domiciliario total

    El exdiputado Joaquín Lavín León abandonó pasadas las 17:00 horas de este jueves el Anexo Penitenciario Capitán Yáber, luego de que la Corte de Apelaciones de Santiago reemplazara su prisión preventiva por arresto domiciliario total. El exparlamentario cumplió 90 días recluido, tras haber ingresado al recinto el pasado 8 de mayo.

    A su salida, Lavín evitó entregar declaraciones a la prensa. "Permiso, permiso", fueron sus únicas palabras mientras avanzaba entre los medios. Afuera del recinto lo esperaba su esposa, la exalcaldesa de Maipú, Cathy Barriga, quien se encuentra sujeta a arresto domiciliario nocturno por otra investigación penal en curso.

    La Segunda Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago revocó la medida cautelar de prisión preventiva, sustituyéndola por arresto domiciliario total, arraigo nacional y prohibición de comunicación con otros imputados.

    La Fiscalía Metropolitana Oriente investiga al exlegislador por delitos vinculados con la normativa electoral y el uso de la plataforma SocialTazk, además de falsificación y uso malicioso de instrumento privado mercantil. La causa también indaga un presunto fraude al Fisco estimado en 240 millones de pesos, relacionado con el uso irregular de asignaciones parlamentarias y maniobras de ocultamiento.

    En tanto, Cathy Barriga es investigada formalmente por fraude al Fisco y falsificación de instrumento público, ilícitos que, según el Ministerio Público, habrían sido cometidos entre 2016 y 2021, período en el que se desempeñó como máxima autoridad de la Municipalidad de Maipú.

    El cambio de medida cautelar no altera el desarrollo de las indagatorias lideradas por el Ministerio Público.

  • PS suspende militancia del senador Fidel Espinoza y abre causa ante su Tribunal Supremo tras investigación por presunta VIF

    PS suspende militancia del senador Fidel Espinoza y abre causa ante su Tribunal Supremo tras investigación por presunta VIF

    El Partido Socialista (PS) informó este jueves la apertura de una causa ante el Tribunal Supremo de la colectividad en contra del senador Fidel Espinoza, luego de que el parlamentario quedara bajo investigación por un presunto caso de violencia intrafamiliar (VIF).

    La decisión fue comunicada por la Mesa Directiva Nacional del partido, que resolvió remitir los antecedentes al máximo órgano interno. “Tras tomar conocimiento de los antecedentes de público conocimiento relacionados con una presunta agresión en la que aparece mencionado el legislador Fidel Espinoza, ha resuelto poner dichos antecedentes en conocimiento del Tribunal Supremo de nuestra colectividad”, señaló la colectividad en una declaración pública.

    El objetivo es que dicho órgano “inicie la investigación correspondiente y adopte las medidas que estime pertinentes, de acuerdo con nuestros estatutos y al protocolo contra el acoso sexual y la violencia de género”. El PS reafirmó además “su compromiso con el rechazo a toda forma de violencia en contra de las mujeres y el debido proceso”.

    La investigación de la Fiscalía se originó tras una violenta discusión ocurrida la noche del miércoles 5 de agosto, cerca de las 20:00 horas, en un departamento del sector Nueva Aurora, en Viña del Mar. Según el Ministerio Público, una persona solicitó al conserje del edificio llamar a Carabineros acusando una agresión.

    El fiscal Mauricio Díaz, de la Unidad de Instrucción y Flagrancia de la Fiscalía de Valparaíso, señaló que al ingresar al departamento el personal policial “observó desorden, daños en distintas especies y las dos personas entregaron versiones contrapuestas, ambas atribuyendo a la otra la relación de actos de agresión”. Los hechos se presentaban “eventualmente constitutivos de violencia familiar”, por lo que se decidió abrir investigación.

    En su defensa, el senador Espinoza aseguró que se trató de “una situación de carácter personal que se produjo en el contexto de una discusión entre dos personas adultas, en un recinto particular y privado, donde no existió de parte de nadie ningún acto de violencia física ni verbal”, y sostuvo que no existe denuncia en su contra ni ha sido formalizado por algún delito.

  • El Tribunal Constitucional declaró admisible los 3 requerimientos presentados por la oposición

    El Tribunal Constitucional declaró admisible los 3 requerimientos presentados por la oposición

    El Gobierno volvió a festejar el despacho de su megarreforma económica, pero la historia todavía no termina.

    El Tribunal Constitucional declaró admisibles y admitió a tramitación los tres requerimientos presentados por parlamentarios de oposición. No significa que los haya acogido en el fondo, pero sí que las objeciones serán examinadas y que parte de la reforma aún podría ser declarada inconstitucional.

    El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, volvió a celebrar.
    Lo hizo primero cuando la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el corazón de la denominada megarreforma económica y volvió a hacerlo después de que el Senado despachara el informe de la comisión mixta.
    Fue una segunda celebración acompañada de abrazos, fotografías y declaraciones triunfales.

    Sin embargo, al jefe de la billetera fiscal tal vez le convendría guardar por algunos días el champán y moderar el entusiasmo, porque —dicho con la ironía que permite la ocasión— podría terminar con los crespos hechos, aunque crespos precisamente no sean lo que más abunda sobre su cabeza.

    La razón es sencilla: pese a que el proyecto terminó su tramitación en el Congreso, el contenido de la megarreforma todavía no está completamente zanjado. El Tribunal Constitucional declaró admisibles y admitió a tramitación los tres requerimientos ingresados por parlamentarios de oposición.

    Esta precisión es fundamental. El TC no ha resuelto que los parlamentarios tengan razón, ni ha declarado todavía inconstitucionales las normas cuestionadas. Lo que determinó es que las presentaciones reúnen los requisitos necesarios para ser examinadas.

    En otras palabras, abrió la puerta para discutir el fondo del conflicto constitucional.

    Por lo tanto, una cosa es que la reforma haya sido despachada por el Congreso y otra muy distinta es que todas sus disposiciones estén definitivamente a salvo.

    Los tres requerimientos que deberá revisar el TC
    La oposición abrió tres frentes constitucionales: dos presentaciones fueron respaldadas por 21 senadores y una tercera por 62 diputados.

    Las impugnaciones se concentran en la invariabilidad tributaria para grandes inversionistas, las compensaciones para empresas cuyas autorizaciones ambientales sean anuladas y diversas modificaciones vinculadas con la justicia y la evaluación ambiental.

    Primer requerimiento: invariabilidad tributaria por hasta 20 años

    La primera presentación de los senadores impugna los artículos 29 y 38 de la megarreforma, que crean un estatuto de invariabilidad tributaria para inversionistas nacionales y extranjeros.

    El beneficio tendría una duración de diez años para proyectos de entre 50 y 100 millones de dólares; quince años para inversiones iguales o superiores a 100 millones e inferiores a 350 millones; y veinte años para inversiones desde los 350 millones de dólares.

    La oposición sostiene que una mayoría parlamentaria circunstancial no puede dejar prácticamente inmovilizada la legislación tributaria durante una o dos décadas.
    El argumento es que esa fórmula limitaría las atribuciones de futuros gobiernos y congresos, afectando el principio democrático, la alternancia en el poder y la facultad de las nuevas mayorías para modificar las leyes.

    Dicho de manera sencilla: los parlamentarios cuestionan que el Gobierno actual pueda dejar amarradas las reglas tributarias para las administraciones que vengan después.
    Segundo requerimiento: indemnizaciones por autorizaciones ambientales anuladas.

    La segunda presentación de los senadores cuestiona los artículos 12 y 13 y otras disposiciones relacionadas con el nuevo sistema de compensaciones para empresas.

    La reforma permitiría que el Estado restituya ciertos gastos directos, efectivos y no recuperables cuando una sentencia firme anule la Resolución de Calificación Ambiental de un proyecto.

    Los requirentes sostienen que este mecanismo podría convertirse en una especie de seguro financiado por el Estado, porque permitiría compensar a una empresa cuya autorización fue anulada, sin que necesariamente deba demostrar una falta de servicio bajo las reglas generales de responsabilidad estatal.

    También cuestionan la intervención de un tribunal arbitral y la imposibilidad de que el Estado persiga posteriormente la responsabilidad del funcionario que hubiese ocasionado el perjuicio.

    Según esta presentación, se estaría creando un trato privilegiado para determinados titulares de proyectos, afectando la igualdad ante la ley, el debido proceso, la protección ambiental y las normas constitucionales sobre responsabilidad del Estado.

    Tercer requerimiento: invariabilidad, indemnizaciones y restricciones ambientales

    El tercer escrito, presentado por 62 diputados de oposición, recoge buena parte de los argumentos anteriores, pero amplía considerablemente las objeciones.

    Además de cuestionar la invariabilidad tributaria y las compensaciones por resoluciones ambientales anuladas, los diputados sostienen que algunas disposiciones podrían limitar el efecto real del sufragio: los ciudadanos podrían elegir nuevas autoridades, pero estas quedarían impedidas durante años de modificar decisiones tributarias tomadas por una mayoría anterior.

    El requerimiento también impugna modificaciones a la Ley General de Pesca y Acuicultura relacionadas con la relocalización de concesiones acuícolas y con la posibilidad de que las propias empresas financien estudios destinados a establecer la existencia de bancos naturales protegidos.

    Asimismo, cuestiona una norma que restringe las reclamaciones de terceros contra una Resolución de Calificación Ambiental y el límite máximo de seis meses impuesto a determinadas medidas cautelares de los tribunales ambientales. Según los diputados, esas disposiciones podrían disminuir el acceso de las comunidades a la justicia y dejar ecosistemas sin protección efectiva mientras continúa un juicio.

    Admitir a trámite no es aprobar el reclamo
    Aquí es donde corresponde despejar cualquier confusión.

    Cuando el Tribunal Constitucional declara admisible un requerimiento, no está diciendo que comparte sus argumentos.

    Tampoco significa que la norma ya fue invalidada. Significa que la reclamación superó el examen inicial y que el TC estudiará su contenido antes de pronunciarse sobre el fondo.

    Previamente, el organismo había solicitado corregir aspectos formales de dos presentaciones y había dejado pendiente el análisis de la tercera.

    Después de subsanadas esas observaciones, los tres recursos pudieron continuar su tramitación.

    El Tribunal deberá ahora escuchar los argumentos, examinar las normas cuestionadas y decidir si son compatibles o no con la Constitución.

    Por eso, la expresión más correcta no es que la reforma esté terminada o definitivamente resuelta.

    Lo adecuado es señalar que su tramitación legislativa concluyó, pero su destino jurídico todavía se encuentra pendiente.
    Una celebración anticipada

    El Gobierno consiguió aprobar rápidamente una de sus iniciativas más importantes.

    El Senado despachó el último informe de la comisión mixta por 27 votos a favor y 22 en contra, después de negociaciones destinadas a asegurar los respaldos necesarios.

    No obstante, la velocidad política no elimina los controles constitucionales.

    El oficialismo puede celebrar que reunió los votos.
    Puede destacar que venció las resistencias parlamentarias.
    Puede incluso presentar el resultado como una victoria definitiva.

    Pero las controversias sobre invariabilidad tributaria, indemnizaciones ambientales y acceso a la justicia ya no están únicamente en manos del Gobierno ni del Congreso.

    Ahora están sobre la mesa del Tribunal Constitucional.

    Así que el ministro de Hacienda celebró por segunda vez, pero tendrá que esperar antes de proclamar una victoria completa. Porque en política, como en la vida, una cosa es cruzar la meta parlamentaria y otra muy distinta superar el control constitucional.

    Y mientras no exista una sentencia de fondo, la megarreforma no está totalmente zanjada.

    El ministro Quiroz puede seguir sonriendo para la fotografía.
    Pero, por ahora, sería prudente recordar que incluso quien tiene pocos cabellos puede terminar, políticamente hablando, con los crespos hechos.

  • ONGs rechazan flexibilización de estándares ambientales para la industria salmonera

    ONGs rechazan flexibilización de estándares ambientales para la industria salmonera

    Un grupo de más de veinte organizaciones ambientalistas, entre ellas Greenpeace, Oceana, Fundación Terram, la campaña Salvemos la Patagonia y la Agrupación Aisén Reserva de Vida, rechazó la flexibilización de estándares ambientales para la industria salmonera contenida en el Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional (Boletín N°18.216-05).

    La declaración, difundida por la vocera de Salvemos la Patagonia, Javiera Valencia, advierte que la mega reforma impulsada por el Gobierno permite la expansión de la industria salmonera en los mares australes sin contrapesos, en un sector que históricamente presenta incumplimientos ambientales con impactos ampliamente documentados sobre los ecosistemas marinos.

    Uno de los puntos más críticos es la figura de las “micro-relocalizaciones”: la Comisión de Medio Ambiente del Senado aprobó la propuesta del Gobierno —liderada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz— que permitiría a las concesiones acuícolas moverse 350 metros fuera del área autorizada sin evaluación ambiental, en busca de lugares no saturados por la contaminación del fondo marino.

    Las organizaciones subrayan que el 79% de las concesiones que buscan relocalizarse fueron entregadas a perpetuidad, y que las micro-relocalizaciones podrían incluso darse al interior de áreas protegidas sin planes de manejo, lo que está prohibido por la Ley 21.600 que creó el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).

    “Hoy, con el beneplácito del Senado, el Gobierno del Presidente José Antonio Kast está regalando nuestro mar a una industria con graves impactos ambientales”, advierten los firmantes, quienes además recuerdan que la Región de Aysén concentra cientos de concesiones salmoneras, muchas de ellas en zonas de alto valor ecológico de la Patagonia.

    Firman la declaración: Greenpeace, Oceana, Fundación Terram, Campaña Salvemos la Patagonia, Observatorio Ciudadano, ONG FIMA, Chile Sustentable, ONG Pesca Sustentable, ONG Ecosistemas, ONG Yaqu Pacha Chile, Centro Ballena Azul, Fundación Centinela Patagonia, Fundación Lenga, Agrupación Aisén Reserva de Vida, Uno Punto Cinco, Fundación Oceanósfera, Fundación Relaves, Fundación Basura y Codeff, entre otras.

  • El Fanta Coyhaiquino

    El Fanta Coyhaiquino

    La historia política chilena conoció a un personaje siniestro apodado “El Fanta”: Miguel Estay Reyno, un antiguo militante comunista que terminó colaborando con los organismos represivos de la dictadura, identificando y entregando información sobre quienes alguna vez habían sido sus propios compañeros.

    Desde luego, las épocas, los hechos y sus consecuencias no son comparables.

    Nadie está afirmando que hoy se estén cometiendo aquellos crímenes.
    Pero la historia también sirve para reconocer ciertas conductas políticas que, guardando todas las proporciones, parecen sobrevivir disfrazadas con traje, teléfono celular y fotografía protocolar.

    En nuestra Patagonia apareció una versión mucho más pequeña, pintoresca y provinciana: el Fanta Collaquino.

    No usa capucha. Ahora basta con una publicación en redes sociales.

    No necesita un centro clandestino.
    Le alcanza con apuntar públicamente con el dedo a funcionarios sometidos a un sumario, como si una investigación administrativa fuese una sentencia y como si él hubiera sido nombrado, al mismo tiempo, fiscal, juez y verdugo comunicacional.

    Después viaja a Santiago, entra al Ministerio de Vivienda, estrecha la mano de un ministro del Gobierno de ultraderecha y posa para la fotografía correspondiente. Oficialmente, asegura que fue a gestionar soluciones para Aysén.
    Puede que algunas materias regionales hayan estado sobre la mesa.
    Sin embargo, observando el despliegue comunicacional, queda la legítima impresión de que la gestión más urgente era conseguir una fotografía que dijera:

    “Miren, todavía me reciben los poderosos”.

    Es la antigua política del personaje que necesita demostrar una influencia mayor que la que realmente posee. Habla como propietario de la mesa, aunque apenas le hayan acercado una silla plegable. Se presenta como protagonista de las decisiones nacionales, cuando muchas veces solamente ha sido invitado para completar la fotografía.

    Ya ocurrió durante Piñera 2: mientras compañeros y compañeras quedaban abandonados en el camino, él procuraba conservar un lugar cerca de quienes administraban el poder.
    No necesariamente dentro del círculo, por supuesto, pero sí lo suficientemente próximo como para aparecer en la foto y recoger alguna migaja política.

    Porque esa es la tragedia del Fanta Coyhaiquino: cree que sentarse unos minutos cerca de los poderosos lo convierte en uno de ellos.

    Pero nunca será dueño de la mesa.

    A lo más, será el invitado ocasional que sonríe, agradece el café, obedece el protocolo y después regresa a la región proclamando que prácticamente redactó las instrucciones ministeriales.

    Y cuando necesita recuperar protagonismo, vuelve a señalar personas en sus redes sociales, ventilando sumarios todavía inconclusos y confundiendo deliberadamente una investigación con una condena.

    No gobierna, pero posa.

    No decide, pero anuncia.

    No pertenece a la mesa, pero presume conocer el menú.

    La historia no se repite exactamente.
    A veces se achica, se vuelve caricatura y termina publicada en Facebook.

    Así nace el Fanta Colyhaquino: menos temible que su antecedente histórico, pero igualmente dispuesto a cambiar la lealtad por una fotografía, la prudencia por protagonismo y la dignidad política por unos minutos al lado del poder.

    Porque hay quienes luchan para cambiar el poder y otros que solamente luchan para que el poder los invite a sacarse una foto.

  • LUKSIC SEGUIRÁ PAGANDO: LA EXENCIÓN QUE BENEFICIA INCLUSO A QUIENES NO LA NECESITAN

    LUKSIC SEGUIRÁ PAGANDO: LA EXENCIÓN QUE BENEFICIA INCLUSO A QUIENES NO LA NECESITAN

    El empresario Andrónico Luksic respondió a un usuario de redes sociales que, pese a la nueva exención de contribuciones para las personas mayores de 65 años, continuará pagándolas voluntariamente: “Voy a seguir pagando mis contribuciones hasta el día que me muera”. T13

    Su decisión personal puede parecer generosa, pero también deja al descubierto el principal problema de la iniciativa impulsada por el Gobierno de José Antonio Kast: el beneficio fue diseñado de manera universal, sin distinguir entre un pensionado de ingresos modestos y uno de los hombres más ricos de Chile.

    La eliminación del impuesto territorial para la vivienda principal de los mayores de 65 años fue aprobada por el Congreso dentro de la llamada “megarreforma” gubernamental. Sin embargo, todavía debe completar su tramitación formal, ser promulgada y publicarse para entrar efectivamente en vigor. El País

    Aquí aparece la contradicción: mientras innumerables trabajadores pagan durante 20, 30 o más años un crédito hipotecario para conseguir su única vivienda y llegan a la jubilación con pensiones insuficientes, la ley también exime automáticamente a quienes poseen enormes patrimonios y no necesitan ayuda estatal.

    El propio Luksic afirma que continuará pagando. Pero la justicia tributaria no puede depender de la buena voluntad de un multimillonario. Una política pública responsable debería entregar el beneficio completo a quienes realmente lo necesitan y mantener la obligación para quienes cuentan con ingresos y patrimonios suficientes.

    Además, las contribuciones financian directamente a las municipalidades y al Fondo Común Municipal. Si los propietarios más acomodados dejan de aportar, ese dinero tendrá que reponerse con recursos generales del Estado, provenientes de impuestos que pagan todos los chilenos, incluido el IVA que afecta por igual al pensionado, al trabajador y al multimillonario.

    El Gobierno puede anotar esta iniciativa entre sus promesas cumplidas. No obstante, cumplir rápidamente una promesa no significa necesariamente haber construido una buena política pública. La verdadera evaluación debe considerar quién recibe el beneficio, quién termina financiándolo y cuánto dinero perderán las comunas más dependientes del Fondo Común Municipal.

    El diagnóstico es sencillo: dejar de cobrar contribuciones a una persona mayor que sobrevive con una pensión baja es justicia social; eximir también a un multimillonario es un regalo tributario innecesario.

    La respuesta de Luksic, quizás sin proponérselo, terminó demostrando precisamente aquello que el Gobierno se niega a reconocer: no todos los mayores de 65 años necesitan que el resto de Chile les pague las contribuciones.