Durante la campaña se apostó por destrabar la inversión, bajar impuestos y confiar en que el dinamismo privado impulsaría el empleo. Ese énfasis aparece expresamente en el programa de Kast.
Pero con el desempleo llegando hoy al 9,6%, el Gobierno lanzó Chile Despega: $1,3 billones, inversión pública, obras fiscales, subsidios a la contratación y apoyo estatal para intentar generar más de 100 mil puestos de trabajo.
La paradoja que plantea Andrade queda servida: cuando el mercado no genera empleo al ritmo esperado, aparece ese mismo Estado tantas veces cuestionado.
Al final, la famosa “mano invisible” del mercado termina necesitando la mano bien visible del Estado.
Y ahí queda abierto el debate: cuando llega la crisis, ¿quién termina sosteniendo a quién?
LA MANO INVISIBLE… TERMINÓ TOCANDO LA PUERTA DEL ESTADO

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