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  • LA URGENCIA ERA EL PAÍS, PERO LA PRIORIDAD FUE HAWÁI

    LA URGENCIA ERA EL PAÍS, PERO LA PRIORIDAD FUE HAWÁI

    ​Se autodenominan el “gobierno de la emergencia”, prometiendo gestión implacable, mano dura y presencia total cuando el país más lo necesita. Pero ante el primer sistema frontal crítico, la retórica se ahogó en el barro de la desconexión centralista. ​Mientras las regiones del norte y centro —con la Región de Coquimbo (la cuarta), Atacama, y zonas interiores severamente golpeadas por inundaciones, desbordes de ríos y compatriotas perdiendo el fruto de su esfuerzo—, el encargado directo de coordinar el despliegue de las Fuerzas Armadas y el orden público no estaba en el puesto de mando.

    Estaba en Hawái. ​Es una contradicción política e institucional inaceptable. Un ministro de Defensa no es un diplomático de adorno; es el eslabón clave en el Estado de Catástrofe.

    Salir del país rumbo a un destino paradisíaco con recursos fiscales en plena crisis climática, escudándose en una “agenda soberana internacional”, no es trabajar: es no saber priorizar lo urgente sobre lo protocolar. ​¿De qué sirve el discurso de la eficiencia y la seguridad si, cuando las regiones se inundan, la máxima autoridad de las FFAA prefiere mirar la emergencia desde el Pacífico Norte? Los habitantes de La Serena, Ovalle, Copiapó y tantas comunas afectadas merecían al ministro en terreno, no justificando su ausencia con soberbia desde la distancia.

    La conducción del Estado se demuestra en las crisis, no en los discursos de campaña. ​#RegiónDeCoquimbo #Atacama #GestiónEnCrisis #PolíticaChile

  • LA CIA MANCHÓ DE SANGRE EL UNIFORME DEL EJÉRCITO DE CHILE

    LA CIA MANCHÓ DE SANGRE EL UNIFORME DEL EJÉRCITO DE CHILE

    ​¿Hasta cuándo nos seguimos tragando el mito del “gran estratega”? La historia oficial nos ha vendido la idea de que Augusto Pinochet fue la mente maestra y el líder indiscutible del golpe de Estado de 1973. Mentira.

    La realidad es mucho más oscura, manipulada desde el extranjero y decidida a última hora entre presiones familiares y traiciones militares. ​Aquí van las verdades incómodas que la historia oficial prefiere ignorar: ​El titiritero extranjero: Pinochet no ideó nada. Los hilos del quiebre institucional en Chile se empezaron a mover en Washington mucho antes de que Salvador Allende siquiera se pusiera la banda presidencial.

    La CIA operó activamente de forma encubierta desde 1970, financiando el caos, el desabastecimiento y la desestabilización para preparar el terreno. El uniforme militar chileno terminó manchado con el dinero y las directrices de la inteligencia norteamericana. ​El ultimátum de Merino: Pinochet no lideró el movimiento; se subió al carro a última hora.

    Fue el Almirante José Toribio Merino quien lo puso en jaque. Ante las dudas y la indecisión de Pinochet, que seguía mostrándose leal a Allende, Merino le entregó un ultimátum con la fecha del alzamiento ya fijada. O se sumaba en ese instante, o el Ejército se quedaba atrás y él asumía las consecuencias.

    ​La presión en el hogar: La decisión final de Pinochet no fue por “patriotismo”, sino por una encerrona familiar. Fue su esposa, Lucía Hiriart, quien terminó de quebrantar su indecisión llevándolo a la habitación donde dormían sus nietos. Bajo la manipulación emocional de que sus vidas corrían peligro bajo el gobierno de la UP, lo empujó a firmar el documento del golpe.

    ​La eliminación de los leales: Para consolidar el poder del golpe orquestado desde las sombras, se desató una carnicería contra los militares que sí respetaban la Constitución. Se conspiró para asesinar al Comandante en Jefe René Schneider en 1970, y más tarde acribillaron al edecán naval de Allende, el Comandante Arturo Araya Peeters. ​La traición máxima a Carlos Prats: La muestra más baja de cobardía fue el asesinato del General Carlos Prats.

    Prats no solo había sido el antecesor de Pinochet, sino el hombre que confió en él y lo recomendó directamente ante Allende para que lo sucediera en el mando del Ejército. ¿El pago por esa confianza? Una bomba instalada por la DINA en el vehículo de Prats en Buenos Aires, que le arrebató la vida a él y a su esposa, Sofía Cuthbert.

    ​Pinochet no fue un héroe ni el cerebro de la caída de Allende; fue el ejecutor de un plan extranjero que, para afianzarse en el poder, persiguió, traicionó y asesinó a sus propios camaradas de armas. ​La historia real no se borra. www.vientopatagon.com

  • LA CIA MANCHÓ DE SANGRE EL UNIFORME DEL EJÉRCITO DE CHILE

    LA CIA MANCHÓ DE SANGRE EL UNIFORME DEL EJÉRCITO DE CHILE

    ​¿Hasta cuándo nos seguimos tragando el mito del “gran estratega”? La historia oficial nos ha vendido la idea de que Augusto Pinochet fue la mente maestra y el líder indiscutible del golpe de Estado de 1973. Mentira.

    La realidad es mucho más oscura, manipulada desde el extranjero y decidida a última hora entre presiones familiares y traiciones militares. ​Aquí van las verdades incómodas que la historia oficial prefiere ignorar: ​El titiritero extranjero: Pinochet no ideó nada. Los hilos del quiebre institucional en Chile se empezaron a mover en Washington mucho antes de que Salvador Allende siquiera se pusiera la banda presidencial.

    La CIA operó activamente de forma encubierta desde 1970, financiando el caos, el desabastecimiento y la desestabilización para preparar el terreno. El uniforme militar chileno terminó manchado con el dinero y las directrices de la inteligencia norteamericana. ​El ultimátum de Merino: Pinochet no lideró el movimiento; se subió al carro a última hora.

    Fue el Almirante José Toribio Merino quien lo puso en jaque. Ante las dudas y la indecisión de Pinochet, que seguía mostrándose leal a Allende, Merino le entregó un ultimátum con la fecha del alzamiento ya fijada. O se sumaba en ese instante, o el Ejército se quedaba atrás y él asumía las consecuencias.

    ​La presión en el hogar: La decisión final de Pinochet no fue por “patriotismo”, sino por una encerrona familiar. Fue su esposa, Lucía Hiriart, quien terminó de quebrantar su indecisión llevándolo a la habitación donde dormían sus nietos. Bajo la manipulación emocional de que sus vidas corrían peligro bajo el gobierno de la UP, lo empujó a firmar el documento del golpe.

    ​La eliminación de los leales: Para consolidar el poder del golpe orquestado desde las sombras, se desató una carnicería contra los militares que sí respetaban la Constitución. Se conspiró para asesinar al Comandante en Jefe René Schneider en 1970, y más tarde acribillaron al edecán naval de Allende, el Comandante Arturo Araya Peeters. ​La traición máxima a Carlos Prats: La muestra más baja de cobardía fue el asesinato del General Carlos Prats.

    Prats no solo había sido el antecesor de Pinochet, sino el hombre que confió en él y lo recomendó directamente ante Allende para que lo sucediera en el mando del Ejército. ¿El pago por esa confianza? Una bomba instalada por la DINA en el vehículo de Prats en Buenos Aires, que le arrebató la vida a él y a su esposa, Sofía Cuthbert.

    ​Pinochet no fue un héroe ni el cerebro de la caída de Allende; fue el ejecutor de un plan extranjero que, para afianzarse en el poder, persiguió, traicionó y asesinó a sus propios camaradas de armas. ​La historia real no se borra.
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  • GRAVES SANCIONES POR  I.MUNICIPALIDAD DE COYHAIQUE

    GRAVES SANCIONES POR I.MUNICIPALIDAD DE COYHAIQUE

    GRASVES SANCIONES POR INCUMPLIMIENTOS A LA LEY DE TRANSPARENCIAEN Coyhaique

    Según antecedentes dados a conocer públicamente, el Consejo para la Transparencia habría determinado responsabilidades administrativas por graves incumplimientos de transparencia activa en la Corporación Cultural y en la Corporación Municipal de Deportes y Recreación de Coyhaique. De acuerdo con lo informado, al alcalde de Coyhaique, en su calidad de presidente de ambas corporaciones, se le habrían aplicado dos multas equivalentes al 30% y al 40% de una remuneración mensual, respectivamente.

    Según antecedentes dados a conocer públicamente, el Consejo para la Transparencia habría determinado responsabilidades administrativas por graves incumplimientos de transparencia activa en la Corporación Cultural y en la Corporación Municipal de Deportes y Recreación de Coyhaique.

    De acuerdo con lo informado, al alcalde de Coyhaique, en su calidad de presidente de ambas corporaciones, se le habrían aplicado dos multas equivalentes al 30% y al 40% de una remuneración mensual, respectivamente. En conjunto, las sanciones representarían el 70% de un sueldo mensual.

    Asimismo, se habrían aplicado multas equivalentes al 25% de una remuneración a responsables directivos de las corporaciones involucradas.

    Los incumplimientos estarían relacionados con la falta de publicación o actualización de información que debe estar permanentemente disponible para la ciudadanía, como presupuestos, contrataciones, remuneraciones, compras y uso de recursos públicos.

    La transparencia no es un favor de las autoridades: es una obligación legal y un derecho de toda la comunidad. Los habitantes de Coyhaique tienen derecho a saber cómo se administran y utilizan los recursos que pertenecen a todos.

    Esperamos que las autoridades involucradas entreguen públicamente las resoluciones completas y expliquen las medidas que adoptarán para que estos hechos no vuelvan a repetirse.
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    #Coyhaique #Transparencia #Probidad #InformaciónPública #Aysén #Fiscalización

  • SOY DESORDENADO CON LAS PLATAS”: LA EXPLICACIÓN DEL SENADOR CALISTO ANTE LAS GRAVES ACUSACIONES

    SOY DESORDENADO CON LAS PLATAS”: LA EXPLICACIÓN DEL SENADOR CALISTO ANTE LAS GRAVES ACUSACIONES

    “SOY DESORDENADO CON LAS PLATAS”: LA EXPLICACIÓN DEL SENADOR CALISTO ANTE LAS GRAVES ACUSACIONES

    En su entrevista con Reportajes de Teletrece, el senador Miguel Ángel Calisto reconoció haber sido “desordenado con las platas” y tener deudas de campaña, compromisos por bingos, rifas y otras actividades políticas. Sin embargo, esa explicación parece insuficiente frente a la gravedad y precisión de los antecedentes expuestos por la Fiscalía.

    El fiscal regional de Aysén, Hernán Libedinsky, sostiene que la investigación reveló un “esquema sistemático de defraudación de recursos públicos”, mediante asesorías que habrían sido ficticias. Según el Ministerio Público, los honorarios pagados por el Congreso a Carla Graf fueron posteriormente transferidos, entre otros, al entonces diputado Calisto y a Roland Cárcamo, para su presunto beneficio personal. La Fiscalía calificó este mecanismo como “asesorías fantasmas” y una “caja pagadora”.

    Entre los movimientos bancarios conocidos públicamente figura un pago de $2.801.025 recibido por la asesora el 30 de abril de 2021. Ese mismo día, $2.800.000 habrían sido transferidos a la cuenta de Calisto. No se trata, por tanto, únicamente de un relato general sobre desorden financiero, sino de operaciones concretas que deberán ser examinadas y resueltas por los tribunales.

    El Consejo de Defensa del Estado también fue categórico: presentó una acción civil para recuperar más de $105 millones y señaló que, a juicio del organismo, “no ha existido colaboración” del senador con la investigación.

    La entrevista deja además asuntos relevantes tratados superficialmente o sin respuestas suficientemente profundas: los recursos provenientes de Taiwán, por más de US$20 mil, destinados presuntamente a un proyecto social para adultos mayores; y las denuncias formuladas por su exasesor sobre proyectos y aportes relacionados con Israel, antecedentes que permanecen bajo investigación y que Calisto niega.

    En definitiva, la ciudadanía esperaba respuestas claras sobre transferencias, asesorías, rendiciones y destino de fondos. En cambio, recibió explicaciones generales sobre confianza, amistades, deudas y desorden personal.

    Ser desordenado con el dinero propio puede ser una irresponsabilidad. Cuando se investigan más de $100 millones de recursos fiscales, la obligación de responder es mucho mayor.

    Calisto niega haber cometido fraude y mantiene su derecho a la presunción de inocencia. Será la justicia la que determine las responsabilidades penales. Pero el escrutinio público y las explicaciones completas son indispensables cuando se trata de un senador de la República.