TODO TIENE UN PRECIO
La llamada “invariabilidad tributaria” vuelve a mostrar una vieja verdad de la política chilena: en el Senado, como en la Bolsa de Comercio, todo parece tener precio, todo se negocia, todo se compra y se vende. Los senadores del PPD, que alguna vez hablaron en nombre del progresismo, hoy aparecen disponibles para facilitar un acuerdo con el gobierno de la ultraderecha económica.
El caso vuelve a poner en discusión una tensión institucional que golpea directamente a la ciudadanía, más allá de la coyuntura puntual y de las explicaciones oficiales.
No se trata solo de un problema administrativo. Cuando una comunidad denuncia abandono, la discusión deja de ser técnica y se convierte en política: quién responde, quién prioriza y quién queda esperando.
