Etiqueta: corrupción

  • Justicia con distinta vara: Junaeb y caso Flores

    Justicia con distinta vara: Junaeb y caso Flores

    La Corte de Apelaciones de Santiago acaba de declarar inadmisibles los recursos de amparo de Hugo Gutiérrez y Sergio Gahona, quienes pretendían restringir la revisión de teléfonos y computadores incautados en la investigación por las presuntas coimas vinculadas a contratos de Junaeb.

    En los hechos, la Fiscalía puede continuar con sus diligencias sin las restricciones que solicitaban sus defensas.
    Y está bien que así sea. Una investigación por eventuales hechos de corrupción debe poder seguir la ruta del dinero, las comunicaciones y los vínculos relevantes, siempre dentro de la legalidad y con control judicial.
    Pero el contraste llama la atención.
    Solo días antes, la Corte de Apelaciones de Valparaíso acogió parcialmente un recurso de la defensa de la senadora Camila Flores, investigada en el denominado caso “Cuota Flores” por eventual fraude al Fisco.

    Allí sí se fijaron límites concretos a la revisión de sus dispositivos electrónicos: la Fiscalía debe informar quiénes tendrán acceso, qué palabras clave utilizará, no podrá revisar antecedentes anteriores a su primera elección parlamentaria y deberá excluir —e incluso eliminar— información que no sea pertinente para los hechos investigados.

    Por tanto, la precisión es importante: no se prohibió investigar a Flores ni se ordenó devolver sus equipos. Lo que hizo la Corte fue acotar la extracción y utilización de información, protegiendo antecedentes personales, familiares o de terceros que no tengan relación con la investigación penal.
    Ahí surge una pregunta inevitable: ¿por qué frente a solicitudes bastante similares —limitar el acceso a información privada o ajena a la causa— una Corte cierra la puerta y otra establece restricciones?

    Las resoluciones judiciales son obligatorias para quienes intervienen en cada causa, pero no constituyen automáticamente una regla vinculante para todos los tribunales en casos distintos. Y precisamente por eso el problema político-judicial sigue abierto: cuando la interpretación cambia según el tribunal, la causa o el imputado, la ciudadanía termina preguntándose si la protección de la privacidad y las garantías procesales operan con la misma vara para todos.

    Investigar sin privilegios debería ser la regla.
    Ni persecución política ni zonas blindadas: la misma justicia, las mismas garantías y el mismo estándar, sea cual sea el apellido o el partido político.

  • La red de poder que vuelve a cercar a Andrés Chadwick

    La red de poder que vuelve a cercar a Andrés Chadwick

    Una investigación de Reportea.cl, basada en más de 12 mil páginas de conversaciones de WhatsApp incorporadas por la Fiscalía de Arica, destapa la red de poder que Luis Hermosilla y Andrés Chadwick habrían tejido para influir en causas judiciales, nombrar altos cargos del Poder Judicial y obtener ventajas personales. Los chats, que involucran al exfiscal Manuel Guerra, revelan un entramado que va desde el sobreseimiento de Santiago Valdés —exejecutivo de la campaña de Sebastián Piñera— hasta la contratación de Guerra en la Universidad San Sebastián con una remuneración superior a los $6 millones mensuales.

    Según la investigación, en abril de 2018 Hermosilla y Chadwick coordinaron gestiones para que Manuel Guerra no recurriera el sobreseimiento de Valdés, investigado por facturas vinculadas al financiamiento ilegal de campañas. Minutos después de que Guerra decidiera no impugnar, pidió ayuda a Hermosilla para conseguir trabajo. Los chats muestran que Chadwick seguía de cerca la causa y que Hermosilla actuaba como intermediario usando Telegram para las comunicaciones más reservadas.

    Pero la red no se limitó a cerrar investigaciones. Reportea documentó la influencia en nombramientos de más de 40 postulantes, de los cuales al menos 21 lograron los cargos, incluyendo tres ministros de la Corte Suprema —Ángela Vivanco, Mario Carroza y Jean Pierre Matus—, tres ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago, abogados integrantes y el exdirector nacional de la Defensoría Penal Pública, Carlos Mora Jano, a quien Hermosilla describió como “totalmente nuestra”. También se mencionan gestiones para favorecer a Patricia Manríquez, quien finalmente fue nombrada titular de la 48.ª Notaría de Santiago.

    La arista que vincula a la Región de Aysén surge a partir de supuestos pagos relacionados con nombramientos de conservadores de Bienes Raíces. Según declaraciones publicadas por CIPER, el abogado Eduardo Lagos afirmó que la senadora Loreto Carvajal habría recibido $300 millones para intervenir en el nombramiento de Yamil Najle como conservador de Chillán. Aunque la afirmación no ha sido probada judicialmente y la parlamentaria lo niega, los investigadores buscan establecer conexiones con pagos sospechosos y la proliferación de causas que quedaron en manos de la Fiscalía Regional de Aysén.

    Los chats también contradicen declaraciones de Chadwick, quien aseguró no recordar reuniones privadas con Guerra. Sin embargo, el exfiscal reconoció haber participado en “cinco o seis” encuentros junto al exministro. La antigüedad de los hechos —algunos de 2016 y 2017— hace urgente que las investigaciones avancen: la sobrecarga laboral de la Fiscalía no puede convertirse en excusa para que la impunidad se consolide. La gran incógnita sigue en los mensajes de Telegram de Hermosilla, que aún no han sido recuperados. Si las conversaciones de WhatsApp ya exponen una trama de corrupción de tamaña magnitud, ¿qué espera en las comunicaciones que sus protagonistas creían más seguras?