Coyhaique simuló un choque fatal por alcohol al volante: autoridades redoblan fiscalización mientras 8 familias ya lloran muertos este año

Coyhaique simuló un choque fatal por alcohol al volante: autoridades redoblan fiscalización mientras 8 familias ya lloran muertos este año

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En el centro de Coyhaique, la rutina se detuvo para enfrentar una realidad que golpea fuerte en nuestra región: la conducción bajo los efectos del alcohol. Un simulacro de siniestro vial, organizado por la Comisión Regional de Seguridad de Tránsito (Coreset), representó un choque frontal entre dos vehículos manejados por personas ebrias, dejando un saldo ficticio de un fallecido. La escenificación activó el sistema ABC de emergencias —salud, Bomberos y Carabineros—, mostrando en tiempo real el enorme despliegue logístico y humano que una tragedia de este tipo exige en nuestro territorio.

La intervención no fue solo un llamado de atención, sino una advertencia directa a la ciudadanía sobre las consecuencias concretas de manejar tras beber. Boris Romero, Seremi de Transportes y Telecomunicaciones, recordó que los fiscalizadores tienen las atribuciones de la Ley de Tránsito para controlar, solicitar documentos e infraccionar. Es decir, la herramienta legal existe y se aplicará con rigor, especialmente considerando el aumento de desplazamientos que se espera en la región durante estos días de asueto.

El general Eduardo Palma de Carabineros destacó que las campañas preventivas están dando resultados en el papel: los accidentes de tránsito en la región bajaron de 484 a 260 casos, y los fallecidos hasta agosto disminuyeron de 13 a 8 en comparación con el año anterior. Sin embargo, el hecho de que aún haya ocho familias de luto en lo que va del año revela que la prevención no puede aflojar, y que el impacto visual de un simulacro sigue siendo necesario para calar hondo en la conciencia de los conductores.

Para estas celebraciones, el dispositivo de seguridad municipal también ajusta tuercas. Jorge Risco, director de seguridad comunitaria de la Municipalidad de Coyhaique, detalló que habrá 650 estacionamientos distribuidos y que el ingreso a las ramadas será exclusivamente por calle Campos de Hielo. Los dispositivos fiscalizarán las salidas para evitar que conductores ebrios se pongan al volante, una medida que busca proteger a los asistentes y ordenar el tránsito en un evento masivo.

Según se informó en El Divisadero, el objetivo final de estas acciones es generar conciencia para que las fiestas no terminen en una emergencia real. No obstante, más allá de los controles policiales, los simulacros y los estacionamientos, queda pendiente una pregunta sobre el terreno: ¿estarán las condiciones de transporte público y la infraestructura vial a la altura para ofrecer alternativas reales a quienes deciden beber, o la responsabilidad y el riesgo seguirán recayendo solo en el bolsillo y la fiscalización individual?

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