Canal interoceánico versus maquinaria amarilla: la reconstrucción que no llega a Chocó

Escrito por

en

Se cumple un mes del terremoto más potente en lo que va del Siglo en Colombia. La emergencia golpeó con fuerza a Chocó, el departamento históricamente más pobre, vulnerable y racializado del país, dejando a su paso un paisaje de ruinas y una población a la deriva.

En medio de la devastación, el presidente Abelardo de la Espriella decidió asumir el mando. Junto a varios de los millonarios del país, no se conformó con anunciar lo mínimo: prometió dejar reconstruido y mejorado el departamento, desplegando una ambiciosa cartera de obras que incluye viviendas, vías y hasta un canal interoceánico.

Sin embargo, la grandilocuencia presidencial choca con la cruda realidad de los afectados. A pocos metros de donde el mandatario hizo sus pomposos anuncios, cientos de damnificados siguen varados, esperando asuntos mucho más sencillos y urgentes para sobrevivir al día a día.

Las demandas de la gente distan mucho de los megaproyectos. Lo que piden es maquinaria amarilla para poder tumbar sus casas destruidas y reconstruirlas, o simplemente que se ponga en funcionamiento el único colegio de un corregimiento, un derecho básico que la catástrofe les arrebató.

Para evidenciar este abismo entre el discurso del poder y la realidad de la catástrofe, el medio La Silla Vacía se trasladó a la zona. El periodista Edgar Quintero realizó un chequeo de datos, acompañado por la producción de Fernando Cruz y las fotos de Santiago González, quienes retrataron el contraste entre la reunión de De la Espriella con los cacaos y el Chocó en ruinas.

Así, la reconstrucción de Chocó se mide en dos realidades: la de los grandes capitales que sueñan con un canal interoceánico, y la de los pueblos históricamente postergados que apenas piden herramientas para levantar sus hogares, según se mencionó en La Silla Vacía.

Comentarios

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *